Laporte sostuvo que ese tipo de acciones puede sacar a los futbolistas españoles del partido y reclamó una intervención firme de la autoridad desde el comienzo. “Eso no debería permitirse en una competición como esta, porque puede desconcentrarte y hacerte perder los nervios. Es parte del trabajo del árbitro mantener esas situaciones bajo control para que no le pasen por encima”, agregó.
El central fue todavía más lejos al establecer una diferencia entre ambos finalistas y presentar a España como un equipo que no necesita recurrir al juego brusco. “Desde el inicio del torneo hemos sido un equipo limpio en ese sentido. No somos la clase de equipo que va por ahí pegando patadas o cometiendo faltas temerarias”, lanzó.
Aunque cerró asegurando que España debe conservar esa conducta en la definición, volvió a depositar la responsabilidad en el arbitraje: “Creo que debemos afrontar así la final, pero es cierto que muchas cosas dependerán de cómo se dirija el partido”. Una frase que, más que rebajar la tensión, terminó colocando al juez bajo observación antes incluso del pitazo inicial.
Vincic, un árbitro con recuerdos opuestos para Argentina y España
Las declaraciones de Laporte colocan el foco sobre Slavko Vincic, el esloveno de 46 años elegido por la FIFA para dirigir la final. Internacional desde 2010, llega con experiencia en escenarios de máxima presión: estuvo al frente de la final de la Europa League de 2022 y de la Champions League de 2024, disputada entre el Real Madrid y el Borussia Dortmund.
Su antecedente con la Selección Argentina no resulta precisamente alentador. Vincic sólo dirigió una vez al conjunto albiceleste y fue en la inesperada derrota por 2-1 ante Arabia Saudita, durante el debut en el Mundial de Qatar 2022. Aquel encuentro cortó una racha de 36 partidos sin perder y continúa siendo la última caída argentina dentro de una Copa del Mundo.
El historial con España muestra la cara opuesta. La Roja disputó cinco encuentros bajo su conducción, con un balance de tres triunfos y dos empates. Nunca perdió. Entre esos partidos aparecen el empate ante Suecia en la Eurocopa 2020 y las victorias frente a Italia y Francia durante la edición de 2024, esta última también en una semifinal.
Vincic tampoco se caracteriza por guardar las tarjetas. Durante la temporada 2025/26 mostró 104 amarillas en 26 partidos, un promedio exacto de cuatro por encuentro, además de cinco expulsiones por doble amonestación. Con ese perfil y después de las advertencias lanzadas desde el vestuario español, cada contacto tendrá un peso especial en una final que ya comenzó a disputarse fuera del campo.
-----------------
Más en GOLAZO24:
Conmoción y dolor en River antes de Aldosivi: "Lamentablemente no se puede"
La durísima sanción que la FIFA podría aplicarle a la Selección Argentina
Julián Álvarez en shock por la última decisión de Atlético de Madrid
El alarmante motivo por el que suspenderían la final entre Argentina y España