El poder del mito: Marilyn Monroe jamás ha muerto
A Marilyn Monroe le caben las generales de la ley, que cuenta National Geographic:

A Marilyn Monroe le caben las generales de la ley, que cuenta National Geographic:
Tanto se ha especulado acerca de ella que es complicado conocer quién fue en realidad. Tan siquiera si hubiera comprendido o interesado esta descripción galáctica. Pero Norma Jean Baker -Marilyn Monroe- fue/es de esta clase de estrellas, que de tanto alumbrar se apagan pronto a los ojos de la gente, sin que ello altere su destello en el Cosmos.
Norma fue dada en adopción a las 6 semanas de haber nacido.
Hija de Gladys Baker, una montadora cinematográfica, y de C. Stanley Giffert, panadero ambulante que llegó a convertirse en productor y director mucho después, nació el 01/06/1926 en Los Ángeles, California, USA.
Gran parte de su infancia transcurrió entre casas de familias adoptivas y orfanatos. Su padre la había abandonado y su madre fue ingresada en un hospital para enfermos mentales con síntomas de depresión.
En los años '30, la meta que debía alcanzar la mujer era aquella de casarse, tener hijos y vivir felizmente en una casa agradable y con el mismo hombre hasta el final de la vida. Aunque era bien visto que las jóvenes estudiaran, o incluso que disfrutaran brevemente de una carrera profesional, un vistazo a las revistas femeninas de aquellos años bastaba para constatar que la prioridad era definitivamente el hogar.
En 1942, en días de la 2da. Guerra Mundial, Norma Jean Baker se casó con James Dougherty, trabajador de una fábrica de material aeronáutico, donde ella también ingresó a trabajar más tarde revisando paracaídas.
Norma: disfrutaba trabajar, lo asumía como un desafío personal; tanta orfandad y desarraigo necesitaban saciarse de vínculos seguros, o al menos, que no la rechazaran; tal como ella, había un nuevo tipo de mujer que se iba incorporando lentamente al inconsciente colectivo cultural del pueblo: la mujer profesional.
Su vida cambió cuando la revista 'Yank' reparó en ella y le propuso posar como modelo. Ella saltó a la fama y en 1945, ya era conocida como "el sueño de los fotógrafos".
Norma, que todavía no era Marilyn, apareció en 33 portadas de revistas nacionales.
En 1946 se divorció y llegó a Hollywood. Nuevamente sola, pero empoderada.
En 1949 conoció a Johnny Hyde, de la agencia William Morris, por un tiempo su mentor y amante. Fue por aquel año cuando apareció desnuda en el más famoso calendario de todos los tiempos.
En 1948 cantó su primera canción en una película, 'Ladies of the chorus' (Damas del Coro).
En 1950 ella partició de 'The asphalt jungle', e inició el mito.
Y casó con Joseph Paul DiMaggio, estrella del béisbol, 'The Yankee Clipper', su segundo marido, de quien se divorció 5 años más tarde, a principios de 1955.
En 1956 se casó, esta vez con el dramaturgo Arthur Miller y en 1957 creó su propia productora, La Marilyn Monroe Inc., y debutó con 'The Prince and the Showgril' (El príncipe y la corista).
Por el vínculo con Frank Sinatra conoció a Peter Lawford y a través de él, a sus cuñados, los Kennedy. Terminó siendo su maldición.
Terrible su asistencia al Madison Square Garden a la fiesta de aniversario del presidente John F. Kennedy, donde cantó "Happy Birthday" delante de más de 20.000 personas... y Jackie. Aquella fue su última aparición multitudinaria.
El personaje engulló a la persona
El símbolo sexual que resultó Marilyn para Hollywood se devoró no sólo a Norma sino a Marilyn.
Nadie realmente la conocía; adorada por el público, envidiada por las damas, todo indica que era vulnerable. Pero también poderosa.
Con 30 filmes protagonizados, la noche del 5 de agosto de 1962 vació un tubo de Nembutal y no fue a la fiesta en casa de Peter Lawford, donde seguramente habría de encontrarse con Robert Kennedy, con quien mantenía relaciones secretas.
No despertó. Tenía 36 años.
Durante sus días, Marilyn Monroe regresó vez tras vez al orfanato. Esto aparece en su poema:
Vida
Soy de tus dos direcciones.
De algún modo permaneciendo colgada hacia abajo;
Casi siempre…
Pero fuerte como una telaraña al
Viento- existo más con la escarcha fría resplandeciente.
Pero mis rayos con abalorios son del color
Que he visto en un cuadro.
¡Ah! vida
Te han engañado.