Pero, ¿quién es Asinelli?
"Candidato a la Presidencia @agendacaf Dr en Ciencia Política #UCA #UNSAM #MIT. SS de Relaciones Financieras Internacionales para el Desarrollo en SAE." Así se presenta el politólogo en su cuenta de 'Twitter'.
Recibido en la Universidad Católica Argentina y Máster en Administración y Políticas Públicas por la Universidad de San Andrés, Asinelli se desempeñó como Director Corporativo de Desarrollo Institucional del Banco de Desarrollo de América Latina hasta junio de 2017, como legislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hasta el 2011, tuvo cargos como el de Director Nacional del Proyecto de Modernización del Estado y Subsecretario de Evaluación de Proyectos con Financiamiento Externo de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación (cargo que ocupó hasta marzo de 2014), entre otros.
El joven nacido en 1975, que escribió varios libros, se desempeña desde diciembre de 2019 como Subsecretario de Relaciones Financieras Internacionales para el Desarrollo de la Secretaría de Asuntos Estratégicos de la Presidencia de la Nación Argentina.
Actualmente oficia como Gobernador Suplente ante el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, el Banco Centroamericano de Integración Económica y el Banco Africano de Desarrollo; como Director Titular ante FONPLATA y el Banco de Desarrollo; y como Director Suplente ante el CAF - Banco de Desarrollo de América Latina, en el cual es candidato a la presidencia para el mandato 2021-2026.
Asinelli nació en Balvanera, Buenos Aires, y tras finalizar sus estudios en la UCA, un Posgrado en Economía Urbana en la Universidad Torcuato Di Tella, una Maestría en Administración y Políticas Públicas en la Universidad de San Andrés y un Doctorado en Ciencia Política en la Universidad Nacional de General San Martín, fue becario del Hubert Humphrey Fellowship Program, becario Fulbright y miembro del Programa Especial de Estudios Urbanos y Regionales del Instituto Tecnológico de Massachusetts.
En cuento a su trayectoria política, ya en 1996, Asinelli se desempeñó como Consejero Delegado de la Juventud Peronista, elegido por el Partido Justicialista de la Ciudad de Buenos Aires. En 1998 se convirtió en Vicepresidente del movimiento y miembro del Consejo Metropolitano del PJ. Luego, siguió vinculado al PJ de Buenos Aires, ocupando los cargos de Secretario de Relaciones Internacionales, Miembro del Consejo Metropolitano y Congresal Nacional de la Juventud Peronista entre 2005 y 2007.
De 2007 a 2009 se desempeñó como Secretario General y miembro del Consejo Metropolitano del PJ. Desde ese año hasta 2014 ofició como Vicepresidente Segundo y miembro del Consejo Metropolitano del partido. Un año después fue elegido Congresal Metropolitano del PJ de la Ciudad de Buenos Aires, permaneciendo en el cargo hasta el año 2018.
Ahora el gobierno de Alberto Fernández le despejó el camino hacia la presidencia del CAF. Para ello, Gustavo Béliz habló con Pedro Castillo y logró que Perú apoyará la candidatura de la Argentina.
Fue, en efecto, un movimiento diplomático que inició Alberto Fernández cuando conversó con el líder peruano para evitar que Colombia triunfe en la elección de las autoridades del poderoso organismo multilateral de crédito.
Cabe recordar que la CAF nació en 1968 como un banco multilateral integrado por países andinos, pero diversas ampliaciones lo han transformado poco a poco en uno regional. En 2002 y 2009 se sumaron como accionistas España y Portugal, y dieron a la CAF un perfil iberoamericano. Hoy es el segundo mayor banco de desarrollo de la región, después del BID, con 19 países accionistas, 14 no andinos.
Si logra juntar 10 votos, el argentino Asinelli se convertirá en el primer presidente nacido en un país que no forma parte del núcleo fundador. "Es un buen momento para eso", dijo Asinelli desde un sillón estilo francés de la Casa Rosada.
"CAF es una institución que muy generosamente abrió la membresía a otros países, pero hasta hace poco los presidentes eran andinos, por una cuestión lógica. Enrique García (boliviano, predecesor del peruano Luis Carranza) estuvo 25 años en la institución, fue el que la hizo crecer, la pasó de una institución que prestaba 200 millones de dólares a 15.000 millones de dólares", dice.
El candidato argentino trabajó cuatro años bajo el ala de García. Asegura que eso le permitió conocer de primera mano el funcionamiento del banco, una institución atomizada en doce subsedes por toda la región. La oficina central está en Caracas, y la decisión de Carranza de trasladarla a Lima generó críticas entre algunos socios. Asinelli asegura que, en caso de ganar, mantendrá la dirección en Venezuela. "La localía se mantiene en Caracas; para cambiarla se necesita un acuerdo de todos los miembros. Es un debate que se puede dar, pero hoy la sede está en Caracas", asegura.
Argentina lideró en el pasado la oposición en el BID al nombramiento como presidente del estadounidense Mauricio Claver-Carone, candidato elegido por Donald Trump. La elección de Claver-Carone rompió la tradición del BID de reservar la dirección a un latinoamericano.
La CAF es la nueva batalla diplomática que dan desde Buenos Aires. Asinelli asegura que ya tiene 8 votos de los 10 que necesita para proclamarse presidente, entre ellos México, Venezuela, Bolivia, Trinidad y Tobago y España.
A diferencia del BID, en la CAF cada país tiene un voto, más allá de los aportes de capital que haga al banco. Solo tienen privilegio los países andinos, que por formar el núcleo fundador tienen voto doble. Para ganar la presidencia, a Asinelli le bastará con sumar el apoyo de los socios argentinos en el Mercosur: Brasil, Paraguay y Uruguay, algo que la Casa Rosada no considera imposible.
"La mía no es una candidatura argentina", aclara, "pretendo que sea una candidatura iberoamericana, que ayude a generar los consensos necesarios para que lleguemos al día de la elección con todos los países en un nivel de acuerdo que permitan a CAF dar un salto cualitativo", dice.
Asinelli promete trabajar por la capitalización del banco, clave ante la avidez de dinero fresco de los socios, producto de la pandemia. Cualquier decisión semejante necesita, por reglamento, el voto unánime del directorio. Por eso "el consenso es clave", asegura Asinelli, y se presenta como el hombre capaz de alcanzar esos acuerdos.