El Pacto de Cañuelas fue firmado el 24 de junio de 1829.
Sin embargo, en 1998, el cronista argentino Víctor Ego Ducrot afirmó que el dulce de leche se originó en la Capitanía General de Chile, llegó a Cuyo y a Tucumán, donde se utilizó como relleno para los alfajores, y más tarde a Buenos Aires.
En 2008, durante el 1er. Seminario de Patrimonio Agroindustrial de Mendoza, el arquitecto Patricio Boyle reveló que en el libro contable 'Del Gasto y las Entregas', del Colegio de Mendoza, entre 1693 y 1712, hay una partida asignada a la importación de varios frascos de 'manjar', el dulce de leche chileno.
En Brasil, hay documentación acerca de la producción de dulce de leche en el estado brasileño de Minas Gerais en 1773.
En su libro 'Los sabores de la patria: las intrigas de la historia argentina contadas desde la mesa y la cocina' (1998), Ducrot afirma que, tras el arribo del Ejército de los Andes a Chile en 1817, el responsable de su promoción fue José de San Martín, quien se llevó varios frascos en la Expedición al Perú (1820-1824), y cuando regresó al Río de la Plata, también trajo su consumo personal de dulce de leche.
A su vez el naturalista suizo Johann Rudolf Rengger, quien viajó al Paraguay entre 1819 y 1825, menciona en su libro 'Viaje al Paraguay', la elaboración de dulces, a partir de leche y almíbar de azúcar.
Pero la gastronomía argentino decidió promover su propia épica. El dulce de leche parece tan argentino como Carlos Gardel. ¿Era argentino Gardel?
Secretos
Alejandro Bertin, director y CEO de San Ignacio, la empresa santafecina pionera en la exportación de dulce de leche, aconseja:
- “Con guardarlo en la alacena es suficiente”.
- “A temperatura ambiente se perciben mejor los sabores”.
- “Una vez abierto, el dulce de leche puede durar sin problemas un par de semanas en la alacena; y en la heladera, más tiempo”.
- “En verano, cuando la temperatura ambiente es alta, sólo está un poco más blando”.
Ismael Bracco, ingeniero químico que lo fabrica en la compañía láctea Luz Azul, tiene su enfoque:
“Un buen dulce de leche tiene que ser brillante a la vista, libre de impurezas, que no tenga aspecto arenoso ni harinoso, el color debe ser marrón cobrizo, en la boca se debe fundir bien. Si cuesta disolverlo, no es de buena calidad”. “Un buen dulce de leche tiene que ser brillante a la vista, libre de impurezas, que no tenga aspecto arenoso ni harinoso, el color debe ser marrón cobrizo, en la boca se debe fundir bien. Si cuesta disolverlo, no es de buena calidad”.
¿Cómo se lo prepara?
- A la leche se le agrega bicarbonato de sodio y el azúcar.
- La función del bicarbonato es neutralizar la acidez natural de la leche, evitando que el dulce se 'corte' durante su cocción, y facilitar la caramelización.
- La mezcla se cocina en pailas durante 3 horas.
- Antes de finalizar la cocción, se incorpora la glucosa, que aporta brillo.
- Si es para repostería o para confitería, en ese punto se incorporan los aditivos para la consistencia necesaria.
- La cocción finaliza cuando el contenido de sólidos de la mezcla alcanza el 68%.
- El dulce se enfría hasta alcanzar los 70°C.
- Se envasa en sus distintas presentaciones.