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Independiente campeón con ocho hombres: la hazaña de Bochini

Con tres hombres menos, Ricardo Bochini metió un épico gol al último minuto e Independiente conquistó el título ante Talleres en 1978.

El 25 de enero de 1978, Independiente y Talleres de Córdoba protagonizaron una de las finales más épicas de la historia del fútbol argentino.El Rojo‘ perdía 2-1 con tres jugadores menos, pero un gol de Ricardo Bochini a último momento le dio el título por el gol de visitante.

La final que casi se le va a Independiente

Independiente y Talleres venían de realizar estupendas campañas en el Nacional de 1978 cuando se encontraron en una final que prometía emociones fuertes. El Rojo‘ de José Pastoriza contaba con un plantel de lujo que buscaba añadir otro título a su gloriosa historia, mientras que Talleres, bajo la dirección de Roberto Saporiti, tenía a destacados jugadores como Luis Galván, Miguel Oviedo, y José Valencia.

Independiente y Talleres habían hecho grandes campañas. Un empate le daría el triunfo a los de Avellaneda; una victoria, a los cordobeses.

La vuelta se jugaba en La Boutique de Córdoba ante 25 mil espectadores después de un primer encuentro que terminó empatado 1-1. Un resultado igualado le daría la victoria a Independiente.

A pesar de que los de Avellaneda empezaron con ventaja gracias a un gol de Norberto Outes, Juan Carlos Cherini no demoró en dar vuelta el marcador para la T. A pesar de que parecía que no habrían conflictos, la controversia llegó cuando Ángel Bocanelli metió el segundo gol cordobés aparentemente con la mano. No se hicieron esperar los reclamos de los jugadores del ‘Rojo‘ al árbitro, quien resolvió expulsar a Enzo Trossero, Rubén Galván y Omar Larrosa.

“De acá no se va nadie, sean hombres”

Ahora, el título estaba más al alcance de Talleres; oliendo la derrota, varios miembros del plantel rojo, incluido Ricardo Bochini, le pidieron a Pastoriza abandonar el encuentro. Sin embargo, el DT reunió a sus jugadores y los instó: “De acá no se va nadie. Nos quedamos. No se vayan, jueguen, jueguen, sean hombres, se puede ganar”. Sus palabras renovaron el vigor de los jugadores, que salieron a la cancha a buscar la victoria.

Después del gol con la mano de Bocanelli, los del Rojo pidieron irse. Pero el Pato Pastoriza los instó a seguir jugando. “Sean hombres, de acá no se va nadie”, dijo.

El equipo cordobés no paró de atacar para sellar la victoria, pero la calidad de Independiente frustró cada intento por alargar la diferencia. Finalmente, a los 38 minutos y tras una pared de Jorge Biondi, Bochini hundió la pelota en la red albiazul, desatando la celebración de los jugadores y la hinchada diabla.

Con un gol de Ricardo Bochini, que cumplía años ese día, Independiente empató y se consagró campeón.

El partido trascendió lo deportivo, ya que se jugó en un contexto político sensible, con la dictadura militar vigilando de cerca. Esta hazaña, que se mantiene viva en la memoria de los hinchas del ‘Rojo‘, demostró el espíritu indomable del equipo de Avellaneda, que lo consagró campeón Bochini justo el día en que cumplía 24 años.

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