Cambio de sede
La sede del festejo cambió la semana pasada, ya que el lugar elegido inicialmente era la fábrica de Baggio, en Gualeguaychú, Entre Ríos, pero el Gobierno impuso objeciones a partir de un reclamo legal que la firma tiene con el Banco Central, por lo que la institución fabril optó por una planta del conurbano La sede del festejo cambió la semana pasada, ya que el lugar elegido inicialmente era la fábrica de Baggio, en Gualeguaychú, Entre Ríos, pero el Gobierno impuso objeciones a partir de un reclamo legal que la firma tiene con el Banco Central, por lo que la institución fabril optó por una planta del conurbano
Tras cambiar la sede, las autoridades también cuestionaron la nueva elección, ya que pertenece al presidente de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (Uipba), Martín Rappallini, mencionado en una causa entre el Grupo Indalo y el ex presidente Mauricio Macri.
Pero la UIA no hizo más cambios por lo que el evento se hace igualmente allí. Dentro de la institución remarcan, incluso, que "hay algunos industriales que están conspirando contra la UIA y que el Gobierno buscó excusas para no asistir al acto", dijo un importante directivo del comité ejecutivo.
La cúpula de la UIA espera a los ministros de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, junto a su gabinete; de Trabajo, Claudio Moroni; y de Educación, Nicolás Trotta, pero no confirmaron y alguno podría tener que acompañar al Presidente...
Tampoco estará presente el gobernador bonarense, Axel Kicillof, ni su ministro de Producción, Augusto Costa, quienes estarán participando, a esa misma hora, de un evento en la planta de Marolio, cuyo dueño es Juan Fera, también presidente de la Unión Industrial de General Rodríguez. Desde la Gobernación, dijeron:
Tendremos una reunión y haremos una recorrida por la planta. Queremos festejar con los industriales bonaerenses Tendremos una reunión y haremos una recorrida por la planta. Queremos festejar con los industriales bonaerenses
Pese a ello se espera que el discurso del presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, sea moderado. La relación con el Gobierno ha sido tirante y fría desde su asunción, hace ya casi tres meses, y el objetivo de la central fabril es encauzar el diálogo y trabajar para lograr que la recuperación que ya muchos sectores industriales lograron luego de la crisis del 2020 se generalice y se traduzca luego en crecimiento.
Una relación tensa
El vínculo del Gobierno con la central industrial se resquebrajó después del reciente cambio de conducción en la UIA, que pasó de manos de Miguel Acevedo, con quien Alberto Fernández mantenía una relación aceitada, a las de Funes de Rioja, dirigente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), quien mantiene un perfil más crítico del Gobierno.
En la Casa Rosada lo consideran como un hombre vinculado a las grandes compañías y resienten sus cuestionamientos, que contrastan con la postura allegada al Gobierno que mantenía Acevedo. Por lo bajo, entre otras cosas, le recriminan que no reconociera, al asumir, las ayudas que brindó el Estado nacional al sector durante la pandemia.
Recientemente hubo algunos acercamientos, que mostraron que la relación entre el Gobierno y la UIA se desarrolla entre matices. Días atrás, el ministro Kulfas coincidió con Funes de Rioja en un encuentro organizado por la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), en la localidad de Las Parejas. En ese acto además participó el dirigente industrial y extitular de la entidad, José Ignacio De Mendiguren, del espacio de Sergio Massa, con quien el actual conductor de la central empresaria también había tenido roces.
Por otro lado, en las últimas semanas Funes de Rioja se reunió con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y con el ministro del Interior, Eduardo Wado de Pedro. Pero a pesar de esas aproximaciones, el Gobierno no invitó a la conducción de la UIA a las mesas sectoriales del Congreso Producción y Trabajo.