El sistema interconectado nacional es el sistema de redes de transporte eléctrico de alta tensión que lleva la energía desde las plantas generadoras hasta las distribuidoras y los grandes usuarios, como industrias y minas. Tras las obras de ampliación que hizo el kirchnerismo y que conectaron a la Patagonia con la red nacional, se lo pasó a llamar Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
El SADI está bajo gestión de la empresa Transener, cuya mayoría accionaria pertenece a Pampa Energía, y una porción minoritaria pertenece al Estado. El primer ministro de Energía que tuvo el gobierno de Mauricio Macri, Juan José Aranguren, quiso privatizar esa parte, pero la UCR se opuso por considerar que el sistema interconectado nacional es un activo estratégico para la seguridad del país.
Transener además es dueña de la transportista de electridad de la provincia de Buenos Aires, Transba.
Hay otras firmas de transporte regionales, todas conectadas a la red troncal de Transener: Transnea, Transnoa, Transpa (Patagonia), Yacylec (que conecta Yacyretá con el SADI y fue la red que originó el fallo), Districuyo y Transcomahue. Pero al final de cuentas todas las generadoras envían su energía al SADI que controla la compañía de Mindlin y de allí se destina a quien la demande.
El Sistema Argentino de Interconexión (SADI) todavía no llegó a Tierra del Fuego y por eso no sufrió el apagón.
A través del SADI circula toda la electricidad que se genera en las usinas de producción y se distribuye al país por las líneas de alta tensión.
Dentro del SADI hay, a su vez, dos subsistemas: el Sistema de Transporte de Energía Eléctrica de Alta Tensión y el Sistema Troncal. Desde ellos la electricidad corre a las distribuidoras que la recirculan a los usuarios.
La falla que habría causado el apagón se habría originado por un problema de conexión entre Yacyretá y Salto Grande.