Ya al frente del BICE, él consideró que bien podría recuperar influencia en la UIA pero ha chocado con una mezcla de silencio y ninguneo de parte de sus pares, y es una tragedia para él porque no es reconocido como político pero ahora tampoco es un representante de la UIA ni un referente del gremialismo empresarial: crisis de identidad. ¿Qué es, en definitiva, José Ignacio de Mendiguren?
Es obvio su enojo. Al fin de cuentas, luego de haber asistido a muchos como diputado nacional y antes como espadachín de la pesificación asimétrica, considera injusto que no le brinden respaldo y mucho más complicado es que ni siquiera se sienten a tomar café con él.
Por supuesto que Mendiguren no toma nota del desastre que lee provoca al mundo empresarial una Administración que tiene enfoques controversiales en lo impositivo, que limita la actividad privada desde lo ideológico y que ni siquiera tiene una política económica explicitada. Pero el silencio de la UIA lo ha sobrepasado.
El discurso
La catarsis de Mendiguren se realizó en casi 7 minutos y medio (7:28) que él utilizó durante la asamblea de la UIA, a la que asistió como representante de los textiles, y fue desgrabada y difundida por Alfredo Zaiat en Página/12:
"Gracias Miguel. Excelente la tarea que has realizado en estos 4 años, con el excelente equipo que formaste. Los resultados están a la vista y sobre todo hago hincapié en dos cosas importantes que dijiste. Es importante que este año en adelante a la UIA le demos transparencia y un debate interno.
Yo creo que en este proceso eleccionario no lo ha habido. No hace falta, querido Daniel, que te expresara la cantidad de intercambios que hemos tenido este tiempo vos y yo sobre el futuro y esta lista.
Vos me dijiste con claridad que se veía muy bien en la UIA mi presencia en el Comité. Es más, me dijiste que era un valor adicional mi experiencia parlamentaria porque había muchas leyes que hoy a la industria le complican, como es biocombustible, ley automotriz, la ley de envases, la ley de etiquetado… Mi experiencia parlamentaria podía ayudar mucho en esto.
También me dijiste que era un valor adicional que yo presida un banco de inversión para que juntos, desde este instrumento, podamos crear distintos instrumentos, valga la redundancia, para el sector nuestro.
Luego no sé qué pasó, no nos podíamos comunicar. Te pedía permanentemente, en honor a lo que tenemos, a los años, comunicarnos… No tuve la suerte de tomar el café.
Sobre la fecha ya, donde no quedaban plazos para nada, se me dice que mi sector iba a ser vetado “¿La causa?”, pregunté. Perdón, mi sector es un sector tradicional, ochenta años en la UIA, es el sector que más valor agrega en la cadena textil, tiene 3 votos. Yo veo que la Cámara del Acero tiene 4, pero pone dos representantes como vicepresidentes en la UIA. No sé el criterio que se utilizó. Veo que la Cámara del Juguete, a la cual le tengo gran aprecio, tiene un voto y tiene otra vicepresidencia en la UIA.
Cuando se me dijo que estaba vetado… Y no hablo por mí, quiero que quede claro. Ya he sido presidente (de la UIA) dos veces, secretario, primer ministro de la Producción de Argentina por pedido por unanimidad de esta Junta. Hoy soy presidente de un banco de inversión, (fui) 4 años diputado… Lo que menos quiero es un cargo. Sí quiero tener una UIA transparente, equilibrada, que no la maneje una cúpula con una lapicera y que mande.
¿Qué hice? No me quedé con el tema de que a mí se me vetaba. Quería saber quién y por qué. Por eso llame a FITA. Llamé a Cilfa, llamé a Adefa, llamé a la Cámara Plástica, a Adimra, Calzado, FINA, la provincia de Santa Fe, la provincia de La Rioja, la provincia de San Luis, la provincia de Buenos Aires, Catamarca, etc… Mis colegas saben que es así. Ninguna de estas entidades habló de un veto.
¿Qué hice también? Me quedaba una sola empresa que sería la del veto, que todos conocemos. ¿Qué hice? Llamé al señor Paolo Rocca. Me dieron su teléfono para que lo llame. Estaba en Italia. Lo llamé, diez mensajes ¿Y saben por qué? Porque muchas veces el señor Paolo Rocca me llamó a mí, como presidente de la UIA, para que le resuelva enormes problemas que tenía con el Gobierno Nacional, y lo hice. No tuve respuesta.
Conclusión: ¿Qué se atacaba? ¿A la honorabilidad? ¿Qué se atacaba? ¿A mi falta de representatividad? Yo les puedo asegurar que por mi honorabilidad no es. Nadie la puede cuestionar. Yo nunca pagué coimas. Y por eso nunca tuve que confesar en un juzgado haber pagado coimas. Entonces no acepto que personas que hoy se sientan en este Comité imputen mi honorabilidad.
Entonces le quiero hablar al futuro para que esto no vuelva a pasar. A los jóvenes. Demos…
Secretario: Perdón, habíamos dicho más o menos que hablen 2 minutos.
Mendiguren: Bueno, pido…creo que es un tema presidente…presidente le pido…ya termino…
Secretario: Perdón, habíamos…
Mendiguren: Bueno, ya termino señor secretario, si el presidente me lo concede…a usted le pido…que usted es uno de los que voy a cuestionar, también. Ya lo cuestioné.
Secretario: Dos minutos y cortamos el micrófono, señor, le pido por favor, gracias.
Mendiguren: Escúcheme, esa patotería suya y de su empresa ya se van a terminar, eh. Termínela.
Entonces, tan anormal ha sido esta elección que, fíjese señor presidente, que hasta ahora los cámaras no hemos recibido la lista. ¿De qué transparencia estamos hablando? ¿De qué proceso estamos hablando? No sabemos hoy en día lo que estamos votando. Pero me importa el futuro. Lo que más me importa (es) terminar con estas cosas, buscar la transparencia, que sepamos cuando se arman listas por qué, recuperemos la institucionalidad, a los jóvenes se los digo. Hasta la Sociedad Rural está votando para tener claridad en cómo son las elecciones.
Entonces terminemos con un grupo que asusta con la lapicera de dejar adentro o fuera de la lista y pretender dominar, como una vez dijo el señor Paolo Rocca enfrente de mí: 'Nosotros no queremos participar en las entidades. Queremos la gobernabilidad de las entidades. Queremos gobernarlas'.
Y esto es lo que nosotros en esta entidad centenaria, que la fundó Carlos Pellegrini, tenemos que evitar. Tenemos que tener una UIA plural, una UIA que comparta todo, que dé los debates que usted, presidente, acaba de decir. La Unión Industrial Argentina no es la “Unanimidad Industrial Argentina”. Y cuando veo la lista, que todavía no la veo porque no apareció, veo que los primeros cargos están absolutamente direccionados muy lejos del interés general de la industria.
Llamo entonces a reflexionar sobre esto. Y lamento, Daniel, que con todo lo que nos hemos conocido, vos sabes que yo prefiero un industrial a cargo de la UIA, esto está claro. Espero el famoso café que te estoy pidiendo hace un año, perdón hace un mes que no me lo querés dar.
Tenemos todo claro el intercambio que hemos tenido, y sabés que estás en falta".