En el mes de febrero de 2019 se acordó que hasta el año 2024 se iba a respetar el actual formato y calendario internacional, pero los grandes clubes europeos estarían presionando para la creación de una Superliga que sustituiría a la actual Champions League y que supondría más ingresos para los equipos, según una publicada en el diario español 90min.com
Esta competencia estaría formada por 32 equipos repartidos en dos divisiones. En la Primera División comenzarían Real Madrid (España), Fútbol Club Barcelona (España), Atlético de Madrid (España), Manchester United (Inglaterra), Manchester City (Inglaterra), Liverpool (Inglaterra), Arsenal (Inglaterra), Chelsea (Inglaterra), AC Milan (Italia), Inter de Milán (Italia), Juventus (Italia), Roma (Italia), PSG (Francia), Olympique de Lyon (Francia), Bayern Múnich (Alemania) y Borussia Dortmund (Alemania); mientras que la Segunda División podrían componerla clubes de la talla de Sevilla o Valencia.
En este sentido, los 16 equipos que forman la Primera División se repartirían en dos grupos de 8 clubes que jugarían entre ellos. Los cuatro mejores pasarían a disputar los cuartos de final en un formato similar al de la Euroliga de básquet mientras que los dos peores clasificados de cada grupo al final de la temporada descenderían. Por tanto, serían cuatro descendidos, que serían cubiertos por los cuatro ascendidos de la división dos, según dio a conocer 90min.com.
Un calendario que resulta muy atractivo para los clubes europeos, pues se asegurarían que cada semana podrían darse partidos del calibre de un Real Madrid-Manchester City o un Barça-PSG que supondrían mayores ingresos que los que reciben actualmente. Sería una Liga llena de espectáculo y que pretende competir a nivel mundial con la NBA o la NFL, reveló 90min.com.
Por ahora las grandes ligas europeas (LaLiga, Premier, Bundesliga y Serie A) ya tomaron medidas al respecto y firmaron un acuerdo que ya enviaron a la UEFA en el que se niegan a ceder los fines de semana para la Champions y a trasladar los campeonatos nacionales a las jornadas entre semana.
La Premier League emitió un comunicado, que reprodujo el portal Palco23, en el que recuerdan que todos los clubes, incluidos los denominados Big Six, mantienen una “firme oposición a la reforma propuesta de las competiciones de clubes de la Uefa a partir de 2024, que alteraría la estructura, el calendario y la competitividad del fútbol de la liga”.
El torneo, uno de los que más factura en todo el mundo, considera, según reproduce Palco23, que “las propuestas, particularmente el formato y los criterios de calificación sugeridos, serían perjudiciales para las ligas nacionales en todo el continente”.
Los equipos ingleses están de acuerdo con que “el fútbol nacional debería seguir siendo la prioridad para los clubes profesionales, y cualquier cambio en el calendario de fútbol debe respetar los requisitos de las competiciones nacionales”. Es una visión compartida por La Liga española, cuyo presidente, Javier Tebas, ha sido de los más contundentes en la crítica al formato propuesto por parte de la ECA.
Porque si hoy quedó algo claro es que no es una visión compartida por todos, ya que la Bundesliga también recordó su rechazo a estos planteos. En su caso también tiene el respaldo del Bayern de Múnich y el Borussia Dortmund, cuyos máximos responsables anunciaron públicamente estos días que no comulgan con un ideario que se atribuye sobre todo a Andrea Agnelli, presidente de la Juventus.
“Somos tradicionales y tenemos que dejar claro que la liga nacional es lo más importante; si haces una pirámide como la que ha propuesto la ECA, destruiríamos a todos los clubes y eso es peligroso”, ha advirtió Reinhard Rauball, presidente del Dortmund. “¿Por qué tendríamos que cambiar algo?”, añadía estos días Karl-Heinz Rummenigge, presidente ejecutivo del Bayern y expresidente de la ECA, para abogar por una reforma que no impacte en las ligas nacionales.
En el caso de España, el apoyo no consiguió ser unánime debido a FC Barcelona y Real Madrid, y ello pese a la intensa actividad de Javier Tebas para hacer ver los riesgos que conlleva este cambio. De momento, La Liga española sí consiguió que una amplia representación de sus equipos con voz en la ECA expresen públicamente el rechazo compartido de toda la competición, con la única excepción de Barça y Madrid, que sí serían partidarios de ese nuevo modelo. Algo que no aceptan Athletic Club, Atlético de Madrid, Málaga, Sevilla, Real Sociedad, Valencia y Villarreal como miembros de la asociación europea.
“Cualquier modelo semicerrado pondrá en peligro el valor de las competiciones nacionales”, sostienen los clubes de la Serie A en el comunicado.