Y también afirma que Caboclo expuso su vida personal (la de la denunciante) a otros empleados y difundió mentiras sobre supuestas relaciones que ella habría tenido dentro de CBF.
Tras formalizarse la denuncia contra Caboclo por acoso moral y sexual, se conoció otro capítulo de la acusación. Cuando ella decidió denunciarlo, Caboclo habría tomado represalias diversas, inclusive cuestionando en público su indumentaria.
Rogério le exigió que se cambiara de ropa, incluso pidiendo dinero para comprar ropa nueva.
Al día siguiente de los insultos y la falta de respeto, ella confrontó a Caboclo, quien le habría contestado que ya no se entrometería más en su vida personal, pero le exigió que ella ya no mantuviera ninguna relación personal o de amistad con alguien de la CBF.
7 días después, él habría llamado a la empleada para conversar en el jardín de invierno de la residencia de Caboclo, según denunció ante el Consejo de Ética de la CBF. Luego Caboclo ofreció una bebida alcohólica a la empleada, además de pedirle que se quitara el barbijo.
Ella dijo que Rogério Caboclo le preguntó si ella se masturbaba.
En otro momento dice que Caboclo intentó obligarla a comer una galleta de perro, llamándola "perra".
En el documento presentado ante la Junta de Gobierno y Cumplimiento de CBF y el Comité de Ética, la empleada dice tener evidencia de los abusos descritos y solicita que Caboclo sea investigado y sancionado con la destitución de la entidad y por la Justicia del Estado de Sao Paulo.
La empleado de la CBF formalizó la denuncia este viernes (04/06) informando haber sufrido limitaciones en viajes y reuniones, en presencia de otros directores de la entidad, desde abril de 2020.
El tema no es nuevo dentro de la CBF. Directores y vicepresidentes de la entidad estuvieron al tanto de los casos denunciados por ella durante al menos mes y medio, cuando compartió el presunto acoso con colegas y superiores de la confederación.
Entonces, Rogério Caboclo la citó a su casa en Sao Paulo en marzo de 2021, para dar falso testimonio y firmar un documento negando el acoso.
Según el sitio web Globo Esporte, la coacción de Rogério Caboclo sobre la empleada se intensificó luego de su remoción por razones de salud, en marzo 2021. La víctima, sin embargo, se negó a satisfacer las demandas del presidente.
En el trato ofrecido, recibiría una suma de dinero para guardar silencio sobre el caso.
Ella explicó en la web: "He pasado por un momento muy difícil en los últimos días. Incluido tratamiento médico. De hecho, hoy (04/06) presenté una denuncia ante el Comité de Ética del Fútbol Brasileño y la Junta de Gobernanza y Cumplimiento, para que se tomen medidas administrativas".
Rogério Caboclo niega las acusaciones y afirma que demostrará su inocencia en la investigación de la Comisión de Ética de la CBF.