En el caso de Blake, actual campeón del mundo de 100 metros, no podrá defender su título por molestias en el muslo derecho, según ha confirmado su representante. El velocista se proclamó campeón mundial en Daegu 2011 tras la descalificación de su compatriota Usain Bolt por salida falsa, se lesionó en abril de 2013, en la reunión de Kingston y no pudo participar en los campeonatos nacionales, aunque habría podido correr en los Mundiales en calidad de campeón.
Por su parte, Rudisha, campeón olímpico y plusmarquista mundial de 800 metros, ha renunciado a la cita de Moscú por una lesión de rodilla que padece desde el pasado mayo. Su entrenador ha detallado que se ha perdido seis semanas de entrenamiento para recibir tratamiento médico en Alemania y, en consecuencia, no estará recuperado a tiempo.
Ante este panorama, el mediático Bolt será aún más protagonista del Mundial, que se disputará del 10 al 18 de agosto. Sin apenas rivales, el único que quizá le haga sombra es el estadounidense Justin Gatlin. Campeón olímpico en Atenas 2004, fue sancionado en el 2006 con 10 años fuera de las competiciones por reincidencia en el dopaje con la testosterona, pero en el 2012 consiguió ser rehabilitado.
En tanto, la rusa Yelena Isinbáyeva, autora de 28 récords mundiales, anunció que dejará el atletismo tras los Mundiales al aire libre que se celebrarán en Moscú del 10 al 18 de agosto.
"Mi carrera terminará con absoluta seguridad tras los Mundiales. Para mí será un momento triste, por lo que tengo que disfrutar e intentaré demostrar todo de lo que soy capaz", dijo Isinbáyeva a las agencias locales.
Isinbáyeva, de 30 años, hizo este anuncio tras proclamarse campeona nacional por última vez en el estadio olímpico Luzhnikí con un salto de 4,75 metros.
La atleta, quien regresó a Rusia en 2011 con el entrenador que la formó, Yevgueni Trofímov, tras 5 años en Italia, comunicó la noticia a las otras pertiguistas que participaron en la final del campeonato nacional.
"¿No seguirás hasta Río de Janeiro?, me dijeron. Les respondí que soy 10 años mayor que ellas. Así que, les toca a ustedes seguir mi camino. Ahora, los Mundiales de Moscú y se acabó", dijo.
Isinbáyeva superó los 4,75 al 3er. intento en una competición que tuvo lugar en el estadio olímpico Luzhnikí y que estuvo marcada por la lluvia y las frías temperaturas para esta época del año, ya que los termómetros marcaron en torno a los 15°C.
La pertiguista, de 30 años, intentó rebasar el listón situado en los 4,85 metros, pero fue incapaz de elevar su elástico cuerpo sobre esa altura.
Isinbáyeva había saltado 4,70 metros el mayo pasado en la Liga de Diamante de Shanghái y 4,78 en la ciudad checa de Ostrava a finales de junio.
De esta forma, ella demostró que ha superado los problemas que le habían tenido apartada de la competición a principios de año y que está preparada para luchar por la victoria, enfrentándose a la estadounidense Jennifer Suhr, campeona olímpica y que le arrebató en marzo pasado el récord mundial en sala con 5,02 metros; y a la cubana Yarisley Silva, la única pertiguista que ha saltado 4,90 metros esta temporada.
Isinbáyeva, que ostenta el récord al aire libre con 5,06 metros, es doble campeona olímpica y se colgó el bronce en los Juegos Olímpicos de Londres en 2012.