Un 2013 que comenzó con un frustrado clásico rosarino en un Gigante de Arroyito colmado. Afuera, hinchas de Central y Newell's se agredieron sin parar. Hace dos semanas los seguidores de Quilmes fueron desalojados forzadamente de la tribuna visitante de Unión y no pudieron terminar de disfrutar la victoria de su equipo ante Unión en Santa Fe. Pero hay más.
En La Plata, hubo serios incidentes en Gimnasia y Nueva Chicago por la B Nacional. Tras la represión policial, un hincha del equipo de Mataderos perdió un ojo. También en el ascenso, en este caso en la Primera C, se produjo un violento ataque de parte de los barras de El Porvenir al micro de Excursionistas, disparos mediante.
La Copa Argentina no fue la excepción. El miércoles, los barras de Huracán y de Morón se cruzaron a tiros en San Juan. Esa misma noche, en Tucumán, hubo incidentes en el clásico entre San Martín y Tucumán.
Pero la lista es larga, infinita. Porque cuando comenzó el Torneo Final, los barras de Colón provocaron serios disturbios cuando viajaron a Buenos Aires para visitar a Lanús. Y hace un par de fechas los hinchas de Belgrano se pelearon con la Policía en el partido con Newell's en Rosario. La realidad es que los hechos de violencia no dieron tregua.
"Es una de las posibilidades que estuvimos analizando el martes pasado. Me parece que algo hay que hacer", declaró Armando Pérez, presidente de Belgrano de Córdoba, a Clarín.
El proyecto, que estaría avalado por el gobierno nacional y el Aprevide, sería la prohibición de los visitantes por 14 fechas, las restantes para concluir el actual campeonato.
Hace una semana, la Liga Cordobesa de Fútbol solicitó ante la AFA que los partidos entre equipos de esa provincia y de Santa Fe se jueguen sin público visitante debido a los maltratos recibidos por los simpatizantes cordobeses de parte de la policía santafesina.
En el Ascenso, la prohibición para los visitantes comenzó a mediados de 2007, cuando en la Promoción entre Nueva Chicago y Tigre por subir a Primera División, los hinchas de ambos equipos generaron disturbios y se produjo la muerte de Marcelo Cejas, simpatizante del cuadro de Victoria, al recibir un piedrazo en el cráneo.
Esta medida, que implicaba a las categorías afliadas directamente a AFA (B Nacional, B Metropolitana, Primera C y Primera D) comenzó a ceder con el descenso de River a la Segunda División en 2011.
La gran afluencia de público del "Millonario" para la categoría devolvió el flujo de visitantes no sólo a la B Nacional, sino a todas las divisionales implicadas.