Según le contó el propio Angelici a Clarín, una persona lo paró en la calle y le dio datos precisos de su familia. Le contó que había gente que sabía dónde vivía (el informante le dio la dirección exacta del campo de la familia en Pergamino) y cómo estaba conformado su grupo familiar. Y hasta le trasladó la amenaza: "Te van a secuestrar a uno de tus hijos".
Enseguida, Angelici llamó a la policía que puso a disposición un par de móviles para custodiar su vivienda en Pergamino y el dirigente se subió a su auto y partió rumbo a donde su familia continúa de vacaciones para tomar las precauciones necesarias y ocuparse del tema.
Justo el día que empezó la pretemporada de Boca con Carlos Bianchi como entrenador, que se terminó la novela con la negativa de Juan Román Riquelme a regresar al equipo y tras cerrar la contratación de Claudio Pérez para reforzar el plantel, todo este barullo. Increíble. Parece que Boca no puede tener paz.