Y el complemento arrancó de la peor manera: dos goles en dos minutos de los africanos para volver al frente. Argentina, pese al descuento de Pizarro, fabricaba situaciones en ataque pero no era efectivo ante un equipo de gran porte y altura que compicaba las penetraciones. Con una diferencia de cuatro, en el 14-18, Gallardo pidió su tiempo para reordenar al equipo.
El juego brusco, fundamentalmente de Issam Tej, ensuciaba el partido y promediando la mitad del segundo tiempo llegaron las sanciones: los árbitros expulsaron a Carou, en Argentina, y a Touati, en Túnez, con un minuto de diferencia. Parecía, encima, que el partido se le escapa a la Argentina, porque los africanos se iban a cuatro goles de distancia (18-22).
Pero entonces comenzó la recuperación de los Gladiadores. Primero para quedar a dos de distancia, con un gol de Diego Simonet, por el cual el técnico tunecino pide su tiempo muerto. A 5' y fracción del final, Vieyra consigue poner a tan sólo uno al equipo de Gallardo. Y, segundos después, Ayed manda afuera un penal, aunque la revancha desde ese punto la tendría Toumi después.
Las palabras de Simonet fueron un deseo que no se cumplió porque los árbitros del partido tuvieron un par de decisiones polémicas, que perjudicaron a la Argentina. Una de ellas fue muy clara: cuando expulsaron al mejor defensor del seleccionado, Gonzalo Carou, por una falta que no cometió e incluso no está contemplada en el reglamento de handball.
En Londres 2012, los Gladiadores perdieron en su debut con Islandia (32-25) -plata en Beijing 2008-, luego cayeron 32-20 con Francia -oro en Beijing 2008 y campeón mundial 2011 y 2009-, superaron a Gran Bretaña (32-21) y el sábado pasado fueron derrotados por Suecia -plata en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000- por 29-13.
El seleccionado nacional se consagró campeón panamericano en el certamen continental disputado en la ciudad bonaerense de Almirante Brown, en junio pasado, tras superar en la definición a Brasil, con lo cual consiguió la clasificación al Mundial de España 2013.