Y llegó el turno de Usain Bolt, en la cuarta serie. Vestido de amarillo refulgente, procedió a su acostumbrado ritual de gestos, frotándose la cabeza antes de afirmarse en los tacos de salida y paseó su gigantesca figura por la calle siete hasta acabar primero con 10.09.
El siguiente fue su compatriota Asafa Powell, que compartió serie con el ídolo local, Adam Gemili, de 18 años. El jamaicano, antecesor de Bolt como plusmarquista mundial, partió algo lento (166 milésimas) pero venció en 10.04, seguido de Gemili (10.11).
Y por último, Johan Blake, la nueva sensación de la velocidad mundial, el hombre que le hizo morder el polvo a Bolt dos veces este año, en 100 y en 200, clavó los relojes en 10.00 con viento favorable de 1,3.
Ninguno había querido descubrir sus cartas ni desperdiciar un solo átomo de energía en una prueba que registra el nivel más alto de la historia.