Tian y Zhao (segundas cabezas de serie) habían sufrido anteriormente una sorprendente derrota ante una pareja danesa que las relegó al segundo lugar en su grupo, lo que podría haber forzado al equipo a elaborar una estrategia para intentar aumentar las opciones de medallas.
Las surcoreanas, por su parte, no estaban especialmente interesadas en perder (de hecho, en caso de derrota se hubieran enfrentado hoy con una pareja del mismo país en cuartos de final), pero al parecer optaron por jugar a medio gas en respuesta a la actitud de las chinas.
Kim y Kyung se quejaron de la actitud de las chinas, pidiendo a la Federación Mundial de Bádminton que sancionara a la pareja, y aunque la institución todavía no ha tomado una decisión al respecto, ha acordado investigar a las cuatro por posible mala conducta.
Las jugadoras chinas envueltas en la polémica han dado toda clase de excusas para explicar su actuación, desde que una de ellas se había lesionado durante el calentamiento hasta que estaban dosificando sus energías para los cuartos de final de hoy.
También aseguraron que las surcoreanas empezaron a perder puntos a propósito, y que desde el principio vieron que las surcoreanas no iban a jugar a conciencia, pues ni siquiera calentaron al principio del encuentro.