Luego, aparecieran sillas vacías en algunos de los deportes olímpicos más populares, como la gimnasia o la natación. También ocurrieron huecos en el voleibol y el tenis.
Según los organizadores, el problema ocurre por las zonas dedicadas a patrocinadores, al Comité Olímpico Internacional, a las federaciones, a los medios y a los deportistas.
Un 20% de las localidades están reservadas para esas categorías, aunque ese porcentaje alcanza el 50% en las sesiones con más demanda, tales como la ceremonia inaugural o la final de los 100 metros lisos.
El Locog ha abierto una investigación para averiguar por qué tantos acreditados no acuden a los estadios.
El problema es que esas localidades suelen estar en las mejores posiciones, y son las que enfoca la televisión. Los organizadores buscan fórmulas para llenarlos. Recurrir a los uniformados es una posibilidad.
Sería la 2da. ocasión en 1 semana: ya se recurrió al Ejército para la seguridad que no pudo cumplir la empresa privada contratada, G4S. Ahora sería para que sus muchachos llenen las butacas vacías... tal como sucede en la entrega de los premios Oscar, que entrega la Academia de Cine en Los Angeles, California, USA. En esa gala hay un grupo de extras encargados de ocupar siempre las butacas vacías.