Paradas y más paradas que acabaron por asentar al equipo nórdico, que con la portería a buen recaudo, pudo empezar a desplegar el veloz juego de transiciones, con el extremo Gudjon Valur Sigurdsson como punta de lanza, que tanto le gusta.
A la carrera, y sin dar opción a Argentina de conformar su defensa, Islandia logró dar la vuelta a un tanteador, que a dos minutos del final de la primera mitad mostraba un inquietante 11-15 para los argentinos.
Pero Argentina no estaba dispuesta a rendirse y menos el portero Matías Schulz, que con dos extraordinarias intervenciones finales permitió a los de "Dady" Gallardo engancharse nuevamente al partido (15-14) al llegar el descanso.
Igualdad en el marcador que Argentina logró mantener (19-18) hasta casi mediada la segunda mitad, cuando Islandia con la salida en ataque del central Snorri Gudjonsson y en defensa del portero Hreidar Gudmundsson, que detuvo hasta tres penaltis dio el estirón definitivo.
Cambios que permitieron, pese al empeño de los hermanos Simonet, al conjunto nórdico alcanzar una ventaja de cinco tantos (26-21), que sólo la exclusión del islandés Alexander Petersson a falta de ocho minutos para la conclusión pareció dar opciones a los argentinos de poder recortar.
Pero ni la momentánea superioridad numérica, ni la defensa presionante que planteó Dady Gallardo en los últimos minutos permitieron dar la vuelta al marcador a una selección argentina, que volvió a estrellarse en los minutos finales con el meta Gudmundsson.