El presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, simplemente declaró respecto del comité olímpico estadounidense que “uno pensaría que ellos tendrían dos dedos de frente”.
En un comunicado, el comité olímpico estadounidense defendió la elección del diseñador estadounidense Ralph Lauren para que provea la vestimenta que los deportistas utilizarán en el desfile de la ceremonia inaugural y en su tiempo libre en la villa olímpica.
“A diferencia de la mayoría de los equipos olímpicos del mundo, el de Estados Unidos está financiado con recursos privados y estamos agradecidos por el apoyo de nuestros patrocinadores”, señaló el portavoz del comité olímpico estadounidense, Patrick Sandusky, en un comunicado.
“Estamos orgullosos de nuestra asociación con Ralph Lauren, una empresa emblemática estadounidense”, agregó.
Nike es el fabricante de muchos de los uniformes para las competiciones y de los trajes para el podio de medallas.
La compañía Ralph Lauren declinó comentar sobre las críticas pero se conoció que los uniformes cuestan en torno a US$2.000 cada uno. Se trata de un vestuario clásico con pantalones y faldas blancos y chaquetas azules.
Las corbatas rojas le dan un aire estadounidense, pero la etiqueta interior dice "Made in China", según informó la cadena televisiva ABC News.