El fenómeno de los "sin entrada" que se arriesgaron a ir a San Pablo sin ticket, crece a medida que los aviones de Buenos Aires aterrizan en la ciudad brasilera.
Algunos simpatizantes compraron por internet y se dieron cuenta que eran falsas mientras otros no pierden las esperanzas y deambulan por la ciudad buscando un lugar.
“Yo no puedo hacer nada”, les dijo Angelici a los 30 hinchas que lo rodearon en el lobby del hotel. “Es una cuestión de seguridad, cuando entren las 2.500 personas se van a cerrar las puertas y no va a entrar nadie más”, agregó el dirigente.
“Y nosotros qué tenemos que hacer”, pregunta un hincha. La respuesta alteró los nervios: “Lo que les dijemos a todos los hinchas: que si no tenían entradas que no viajen”.
“Legalizaste la reventa Angelici”, le gritó uno. “¿Y a los del chárter qué, eh?”, reclamó otro. “El club es de lo socios Angelici”, replicó alguno más.
El presidente intentó dar alguna que otra explicación más, pero se dio cuenta que el problema no se iba a solucionar a menos que mágicamente aparecieran otras 2.000 entradas para Boca. Dio media vuelta y se fue bien cuidado.
“Al menos nos pudimos descargar y le dijimos todo en la cara”, se fue uno de los hinchas. Conforme, pero sin entrada.
Podemos discutir largo y tendido respecto de las decisiones de la Conmebol, sobre todo cuando están involucrados equipos tan populares como lo pueden ser Boca y Corinthians. La verdad es esa.
Aunque como dijo el General alguna vez: "La única verdad, es la realidad".