Pero como probaron Dinamarca en 1992, ganando el campeonato tras llegar como reemplazo de la excluida Yugoslavia, o Grecia en 2004, haciéndose con la Copa a pesar de comenzar con un 100 a 1 en contra en las apuestas, ningún equipo puede ser descartado.
España, con la columna vertebral del equipo que ganó la Eurocopa en 2008 intacta, se enfrenta el domingo a Italia en una intrigante apertura del Grupo C en Gdansk. Si ganan, no deberían tener problemas para clasificarse en un grupo que completan Croacia e Irlanda.
Alemania, que ganó la última de sus tres coronas europeas hace 16 años, ha mostrado un nivel impresionante en los partidos de clasificación, ganando 10 partidos consecutivos, y debería poder pasar del Grupo B junto con Holanda y por encima de Portugal y Dinamarca.
Los coanfitriones, Polonia, que son los peor situados en la clasificación de la UEFA, en el puesto 65, depositan su confianza en el trío del Borussia de Dortmund encabezado por el delantero Robert Lewandowski.
Tratarán de ganar un partido en una fase final de la Eurocopa por primera vez en su historia y clasificarse en un grupo en el que se enfrentarán a Rusia, Grecia y República Checa.
Ellos serán quienes pongan el balón en movimiento el viernes en el Estadio Nacional de Varsovia en el partido inaugural contra Grecia, que será la apertura del Grupo A.
Ucrania estará, como coanfitrión, espoleada por una animosa afición contra Inglaterra, Suecia y Francia en el Grupo D.
Francia, campeona europea en 1984 y 2000, llega a la fase final tras una racha de 21 partidos invicto y como favorita de su grupo para pasar, aunque es una incógnita quién le acompañará a la siguiente fase.