Los funcionarios británicos, que se manifestaron el pasado 30 de noviembre por los recortes a sus pensiones, planean otra huelga para el 28 de marzo, al tiempo que los empleados del transporte mantienen actualmente una disputa por su sueldo y condiciones laborales durante los Juegos.
Medidas de fuerza y agitación
Paralelamente, la Asociación británica de médicos ha votado a favor de medidas de fuerza contra la reforma del servicio nacional de salud prevista por el Gobierno, que quiere introducir proveedores privados.
En la entrevista, McCluskey anima a los ciudadanos a participar en actos de "agitación civil dentro de la ley" para oponerse a los recortes "profundos y motivados ideológicamente" impuestos por el Ejecutivo de coalición.
Ante las huelgas de los últimos meses, el Gobierno conservador-liberaldemócrata ha amenazado con reducir en el Reino Unido los derechos sindicales, lo que ha causado indignación entre los trabajadores.
McCluskey dijo hoy que si esa amenaza se lleva a cabo y, por ejemplo, se restringe el derecho a la huelga, los sindicatos se tendrían que plantear "romper la ley".