La policía intentó poner orden en la fila, lo que generó la ira en algunas personas que comenzaron a tirar botellas y piedras contra el personal de seguridad. Según testigos que hacían la fila pacíficamente, fueron los revoltosos que intentaban sacar tajada de la situación y ganar posiciones en la fila.
La policía no respondió a las agresiones y sólo optó por esquivar los proyectiles que volaban por los aires. Hubo apretujones y empujones, piñas y patadas, del medio de la fila hacia atrás. Como el clima se enardeció más de lo normal, las autoridades mendocinas tomaron la decisión de implementar para este partido el derecho de admisión.
El funcionario informó que "unos 1.200 efectivos policiales estarán afectados al operativo de seguridad", tanto en el estadio, como en adyacencias del parque General San Martín, microcentro y en los puestos de control de ingreso a la provincia ubicados en Jocolí (límite con San Juan) y Desagüadero (frontera con San Luis).
Sobre el derecho de admisión, el ministro señaló: "Desde la Policía Federal, de la Provincia de Buenos Aires y del Coprosede, hemos recibido un listado de unas 150 personas que tienen prohibido el ingreso a espectáculos deportivos".
Entre ellos, están incluídos los líderes de la barra brava de Boca, Rafael Di Zeo y Mauro Martín, como también los jefes de la hincha "millonaria".
Por otra parte, los planteles de Boca y River arribarán mañana a esta provincia por la tarde. Los "xeneizes" se hospedarán en el Hotel Diplomatic, mientras que el plantel de River se alojará en el Hotel Hyatt.