James, el hombre que derrotó a Exxon

Christopher James es el administrador de fondos de cobertura que fue dueño de una mina de carbón y forzó a Exxon al cambio ambiental.

Chris James tuvo una mina de carbón para ayudar a una comunidad cercana a su ciudad natal, Harrisburg, en Illinois, USA. 

Pero ni él ni otros advirtieron la velocidad del arribo de la innovación tecnológica y de la realidad que los precios del gas natural destruían la demanda de carbón.

James creó una empresa de carbón llamada White Oak Resources que operaba una instalación minera cerca de Harrisburg. Pero cuando abrió White Oak Mine No. 1, el gas natural había asumido el papel del carbón. En 2015, vendió White Oak a Alliance Resource Partners e invirtió en instalaciones de almacenamiento de petróleo y el gas a través de Pelican Advisors LLC.

El corolario fue: "La innovación tecnológica no es lineal".

La velocidad de deterioro del mercado del carbón le llevó a imaginar qué sucederá con Exxon al alejarse la energía basada en el carbono. 
La transición energética es el tema, y los avances tecnológicos. Estas conclusiones forzaron su batalla por más poder para su fondo de cobertura Engine No. 1 en el gigante del petróleo y el gas. 

Su punto de vista fue, desde lo financiero, adviertir el deterioro inminente para Exxon al no participar de la transición energética.

Pero es necesario no confundirse: la mina de carbón no fue lo único que James hizo en su vida. 

James creció en la región minera de Harrisburg, fue a la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans, donde estudió economía y entonces se marchó a Wall Street. 

Cuando fue rechazado por muchos bancos de inversión y firmas de valores, él pegó las cartas de rechazo en la pared de su habitación: su motivación para seguir adelante.

Él experimentó la atracción de las acciones tecnológicas cuando asistió a la presentación itinerante del fundador de Netscape, Marc Andreessen: "Salí de su reunión pensando que Internet realmente iba a ser un gran tema", dijo James.

Y él se mudó a California, donde quería usar su dinero ganado con los fondos de cobertura para invertir en tecnología y abrir una bodega en el condado de Sonoma. 

Así conoció a Dan Benton, otro inversor en tecnología, quien invitó a James a que trabajara con él en su firma, Pequot Capital.

Cuando estalló la burbuja, en 2000, Benton y James revisaron su cartera y comenzaron un nuevo fondo en 2001 -Andor Capital Management- antes de separarse en 2004.

En 2004, James inició Partners Fund Management, con una cartera que llegó a US$ 5.000 millones en activos totales.

Engine No. 1

Engine No. 1 administra sólo US$ 250 millones en activos, la riqueza personal de James, y comenzó en diciembre. 

Incluye a otros 6 ejecutivos con experiencia en capital privado, activismo, ambientalismo y tecnología. 

La pelea en Exxon ha sido una reivindicación y un espaldarazo para Engine No. 1, con una estrategia de inversión de impacto que se enfoca en recompensas tanto sociales como financieras.

Engine No. 1 planifica invertir tanto en empresas públicas como privadas. 

Y si bien opera con capital interno, recaudará fondos de inversionistas institucionales y minoristas, informó Bloomberg.

El mensaje de Engine No. 1, con el 0,02% del gigante del petróleo y el gas de US$ 250.000 millones, impactó en el fondo de pensión de la Iglesia de Inglaterra e incluso en BlackRock Inc.

La campaña fue dirigida por Charlie Penner, ex socio de Jana Partners, responsable de participación activa en Engine No. 1.

Según Penner, el activismo de Engine No. 1 será un poco diferente al de otros fondos, que tienen como objetivo ayudar a las empresas que ya han comenzado una transición.

"Estamos tratando de encontrar empresas que no estén haciendo lo correcto y tratar de que lo hagan", dijo Penner.

En 2018, Jana se asoció con el Sistema de Jubilación de Maestros del Estado de California para presionar a Apple Inc. a proteger más a los niños que usan sus teléfonos. 

La consecuencia fue que Apple lanzó controles parentales mejorados.

No es equivalente a lo de Exoon, pero fue la experiencia de James en el activismo positivo.

"La campaña de Apple inspiró a Google a realizar cambios. Incluso Facebook empezó a hablar sobre el bienestar de los usuarios. Si se puede lograr que Exxon cambie, todos los demás en la industria deben escuchar", dijo Penner. 

La crónica

La decisión de Christopher James de luchar en Exxon comenzó con una cena familiar en 2019, contaron Justin Baer y Dawn Lim en The Wall Steet Journal.

Los hijos en edad escolar de James le preguntaron cómo podría considerarse un ambientalista si invertía en compañías de energía.

James había integrado la junta de la Fundación Nacional de Pesca y Vida Silvestre.

En septiembre de aquel año, cuando caminaba por el Bosque Nacional Bridger-Teton en el oeste de Wyoming imaginó un fondo de cobertura activista socialmente responsable para forzar el cambio en esas empresas.

"Podría realinear mis valores con una tesis de inversión", afirmó.

2 años después, James convenció a los administradores de fondos más importantes de Wall Street para que respaldaran un cambio dramático en la supervisión de la junta de Exxon Mobil Corp.  

James aportó casi US$ 250 millones de su propio dinero para apoyar la campaña y lanzar un nuevo fondo llamado Engine No. 1 LLC. 

El voto de los accionistas de Exxon, en mayo, le aseguró asientos en la Junta a 3 de sus candidatos, elegidos a dedo.

James, quien luego del auge y la caída de las puntocom, operó una mina de carbón en Illinois y construyó instalaciones de almacenamiento para las empresas de petróleo y gas, al fin pudo alinear sus valores personales con una tesis de inversión: los gigantes de los hidrocarburos perderían valor a menos que inicien ya mismo una transición a la energía renovable.

James también ha enfrentado a activistas ambientales. Controla una empresa que busca la aprobación para construir una terminal de granos en Wallace, Luisiana, y los residentes locales se han quejado de la posible contaminación del aire por las emisiones de polvo y la construcción en terrenos de antiguas plantaciones donde pueden descansar los restos de ex afroamericanos esclavizados.

Entonces, conoce ambos lados del mostrador.

La debilidad

Exxon estaba vulnerable por una pérdida de US$ 22.000 millones en 2020.

Penner y James coincidieron que, cuando las empresas son más abiertas acerca de los problemas que causan, también es más probable que obtengan mejores resultados. Acordaron unir fuerzas en Engine No. 1, nombre de una estación de bomberos en San Francisco, a una cuadra de la oficina de la empresa. 

Eligieron a Exxon como su gran objetivo N°1 porque ya había provocado la ira de varios otros grandes accionistas por su desempeño mediocre y su negativa a cambiar. 

Además, Exxon era un nombre familiar para inversores de todos los tamaños.

La campaña de Engine incluyó anuncios, un sitio web y una carta a los accionistas de Exxon con sus demandas. También contrató a personas de la inversión activista y de fondos indexados, incluidos 2 ex ejecutivos de BlackRock: 31 empleados. 

BlackRock Inc., Vanguard Group y State Street Global Advisors suman el 20% de las acciones de Exxon en circulación, según datos compilados por S&P Global Market Intelligence, pero los 3, que habitualmente deshacen cualquier campaña de activistas ambientales o de otra especialización, fueron bloqueados porque presionan a las empresas para que cambien sus metodologías. 

Precisamente, en su nota de diciembre 2020 al directorio de Exxon, el fondo de James pidió a la compañía que reduzca los gastos en proyectos que podrían perder dinero cuando los precios del petróleo y el gas son bajos, revise los incentivos de gestión, y desarrolle un plan para invertir en energía renovable.

"Si estamos en lo correcto para lograr que Exxon mitigue estos impactos, las acciones deberían subir", fue el concepto.

BlackRock, Vanguard y State Street estaban frustrados porque durante años habían intentado cambiar Exxon pero no lo conseguían. Ahora, si votaran con Engine, podrían mostrar su poder para cambiar una empresa. No era ambientalismo sino darle una lección a los directores egocéntricos.

Engine No. 1 contrató a una empresa de búsqueda y entrevistó a 60 candidatos antes de elegir a los 4 nominados para su lista de directores. Ninguno de ellos era amigo personal de James, muy importante para disipar preocupaciones. Todos tenían mucha experiencia en la industria energética.

Esto fue clave porque desde BlackRock a California Public Employees 'Retirement System, los accionistas se quejaban que en la Junta Ejecutiva de Exxon había poca gente con experiencia real en la industria energética.

Penner dirigió las llamadas con los accionistas y su discurso fue evitar los argumentos ideológicos sobre el cambio climático. Debían enfocarse en cuánto valor había perdido Exxon. 

El reparo incluyó al fondo de presiones Calpers, que no solo votó por Engine No.1, sino que presentó el fondo a Climate Action 100+, un grupo de inversores que supervisa un total de US$ 54.000 millones en activos.

Hasta ahora, Engine No. 1 LLC ha ganado dinero con esa inversión. Las acciones de Exxon, que compró a US$ 36, subieron por encima de US$ 62. Es cierto que el repunte de los precios del petróleo ha ayudado a impulsar las cotizaciones.

Pero Engine No. 1 LLC trabaja en el largo plazo de Exxon.

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