Alimentos vs. Visa Banco Provincia y Cabal: Grave abandono de personas de Scioli y Arroyo
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La distribución de bolsones de alimentos -que en la provincia bonaerense se realizó desde la administración de Eduardo Duhalde hasta el final de Felipe Solá- fue acusada de > provocar sobreprecios al erario público, > especulación política de parte de los distribuidores minoristas ('punteros', 'manzaneras' y 'comadres'), y > limitación a la oferta de productos a que accedían los beneficiarios. En cualquier caso, las 3 posibles falencias eran corregibles con una mejor supervisión de parte del Estado. Sin embargo, el gobernador Daniel Scioli decidió un cambio importante, con Daniel Arroyo como secretario de Desarrollo Social: eliminar los bolsones de alimentos para iniciar la distribución de una tarjeta de débito emitida por el Banco de la Provincia de Buenos Aires, con la licencia de Visa, para que los beneficiarios concurrieran a los comercios habilitados con el sitema de cobro online denominado 'posnet' para la compra correspondiente. Según Scioli, era el ingreso a la modernidad y a la transparencia. Sin embargo, los resultados no fueron los previstos. Los supuestos beneficios de la Tarjeta Alimentaria eran: > Imposibilidad de que no beneficiarios accedieran a los beneficios porque la tarjeta de débito se encuentra personalizada. > Limitación del poder de 'punteros', 'comadres' y 'manzaneras' y, en teoría, una mayor dignidad de los beneficiarios. > Capacidad de elección de una mayor diversidad de productos y marcas. ¿Qué ocurrió? Ni Scioli ni Arroyo atendieron a la advertencia de Urgente24 de que la inflación era el gran problema que enfrentaba la gestión de Cristina de Kirchner. Los productos que integraban el bolsón de alimentos que distribuía Felipe Solá hoy suman casi $ 300 al mes. El cupo máximo de la tarjeta de débito de Visa, según el grupo familiar a cargo del beneficiario, es de $ 120. Sí, mejoró la transparencia. Pero perdió el beneficiario. Considerando que, precisamente, el beneficiario es carenciado, la derrota es abrumadora. ¿No era posible encontrar un equilibrio? ¿Es imposible la transparencia eficiente en términos sociales? Todo indica que Scioli y Arroyo creen que no. Y, tal como también lo advirtió Urgente24, no había posibilidad alguna para las finanzas bonaerenses de actualizar el monto del cupo autorizado de compra. Han surgido denuncias, además, de que, así como el sistema de tarjetas de crédito puede utilizarse para la compra de sexo, también hay distorsiones posibles con la Tarjeta Alimentaria que, en teoría, no puede ser para compra de alcohol ni cigarrillos, por ejemplo. Luego, aparece la grave cuestión de la falta de educación de parte de los beneficiarios para una eficiente asignación de su cupo de compra. Así, el Estado ha desamparado a quienes debería auxiliar. > Los ha dejado en soledad ante la inflación que el economista Carlos Melconián estimó en 28% interanual, no garantizando la continuidad del poder de compra del cupo, por lo menos a los niveles que tenían los bolsones alimentarios. > Los ha dejado acudir en soledad a las góndolas en vez de preocuparse por garantizar una adecuada cantidad de calorías y proteínas dado que muchos de los beneficiarios se alimentan en forma deficiente. Sin embargo, el sistema ha permitido un negocio bancario surgido de la administración de los miles de tarjetas de débito distribuidas. No está mal la bancarización. La Argentina necesita una bancarización mucho mayor a la que existe, en especial entre los ciudadanos más humildes. Pero la cuestión es que la bancarización no debería impedir la atención alimentaria eficiente de parte del Estado. Para Visa Banco Provincia, es un ingreso suculento, desde el erario público, en concepto de la administración de las tarjetas de Daniel Arroyo. Y ahora se sumó la tarjeta Cabal, de la banca cooperativa, con un cupo máximo de compra de $ 60 por mes, según anunció el intendente de San Martín, Ricardo Ivoskus, acompañado del titular de Cabal Argentina, Juan Angel Cioli. Ivoskus dijo que, en un comienzo, Cabal se distribuyó entre 8.000 familias sanmartinenses "y se evitará a la vez no solamente seguir utilizando la bolsa de alimentos, sino además, eliminamos la intermediación de punteros políticos, es decir, el despreciable clientelismo político que se desarrolla utilizando las necesidades de la gente". Luego, la Municipalidad de Berisso firmó otro convenio similar. Según el intendente Enrique Slezack, "cerca de $ 1 millón por mes estarán ingresando a Berisso entre el Plan Más Vida (el de Arroyo/Visa) y el Alimentario" (el de Cabal). Pero por familia, el poder de compra no se ha actualizado, y eso es muy grave para gobiernos que presumen de progresistas y de provocar una distribución más justa de los ingresos.