Con 411 asesinatos en un mes, este fue considerado como el mayo menos violento desde 1991, año en el que se comenzó a elaborar el registro de criminalidad de Río de Janeiro.
Desarmar a los policías
En este contexto, los casos de gatillo fácil se han multiplicado y las autoridades han decidido tomar una arriesgada decisión: quitarle a los policías sus fusiles y cambiarlos por armamento de menor calibre.
El propio secretario de Seguridad, José Beltrame, admitió que "es desproporcionado" el uso de fusiles en las calles y confirmó que a fines de agosto se les retirarán a los agentes de la Policía Civil y la Militarizada (PM).
Los fusiles, que pueden matar hasta 2 kilómetros de distancia, solamente serán utilizados en operaciones riesgosas o de alto porte. A cambio, la mayoría de los agentes recibirán carabinas.
La decisión se registra luego de varios casos de gatillo fácil. El más resonante involucró a un chico de 3 años, quien murió el 6 de julio por disparos de policías que confundieron el auto de su mamá con el de una banda de ladrones.
Además, lanzaron un programa que incluye recompensas de 1.000 reales por armas recuperadas de criminales. Los montos serán pagados con vales que podrán ser canjeados en farmacias o mercados.
BOPE
El problema del tráfico de armas es uno de los motores que permiten que los traficantes dominen las favelas. En gran parte de los casos, las armas de los traficantes son adquiridas por policías corruptos que se las venden y combatir este flagelo es una pieza clave en la pacificación de las zonas marginales de Río. Siguiendo ese razonamiento, la tarea del BOPE (que originalmente se creó para combatir los secuestros) se trata de evitar que los traficantes adquieran armamentos.
Esta lucha contra el tráfico de armas parece ser el propósito del BOPE (Batallón de Operaciones Especiales de la Policía Militar), actualmente considerado la mejor tropa del mundo en guerrilla urbana, especilistas en incursiones, patrullas y combate contra el crimen en favelas.
El BOPE es el grupo de élite de la Policía Militar del estado de Rio de Janeiro. Fundada en la decada de 1970, como compañia de operaciones especiales (COE), cambia poco después de denominación, para compañia independiente de operaciones especiales (CIOE). En 1991 es finalmente transformada en batallón.
Las armas que portan estos soldados son Fusiles de 7´62 x 51mm. M9641 A1-Parafal, de Patente Belga, aunque se fabricán por empresa estatal brasileña.
El desempeño de este cuerpo especial ha causado extrema controversia. Incluso se les ha acusado de dar muerte a personas inocentes cuyo único crimen fue haber estado en el lugar y hora equivocados.
Rodrigo Pimentel, guionista y antiguo miembro del BOPE por 12 años, afirmó que las torturas sí existen. "La policía brasileña mata y tortura. Es parte de la rutina de acción de la policía brasileña", aseguró.
"Por razones obvias yo no confesaría haber cometido tortura, pero si diría que estuve de acuerdo con las acciones de los personajes creados para la película".
Pimentel agregó que la mejor herencia del filme es el debate que provocó entre millones de brasileños sobre el tema de cómo se maneja la seguridad en el país. Pimentel también es productor y guionista de la película.
Controversia por Tropa de Elite
La película Tropa de elite, que antes de su estreno fue la más pirateada de la historia del cine brasileño, cuenta una historia desde el punto de vista de un policía de ese batallón en su lucha contra el narcotráfico en las favelas (asentamientos irregulares y hacinados).
A la vez que retrata a los efectivos del BOPE como inmaculados, en contraposición a los "corruptos" de la Policía Militar, también los muestra torturando para arrancar confesiones y no dudando en ejecutar a narcotraficantes en las favelas cariocas.
Es, precisamente, esa exposición llana y sin supuesta crítica la que incomodo a muchos que no dudaron en calificar el planteo de fascista, como por ejemplo el columnista Arnaldo Bloch, del diario O Globo.
Bloch, quien al igual que otros se atrevió a desafiar los elogios que inicialmente cosechó la película desde el punto de vista técnico cinematográfico, entiende que el guión asume el discurso real del BOPE y muestra como héroes a los personajes de la trama, justificando algunos "pequeños deslices" –como dice irónicamente- a la tortura y la ejecución extrajudicial.
Grupos como Amnistía Internacional suelen criticar los métodos violentos del BOPE al entrar en las favelas y disparar contra blancos inocentes desde su tristemente famoso "caveirao"(calavera).
Un habitante de la Rocínha, la favela más populosa de Río de Janeiro, se refirió a esa práctica aclarando antes que ni piensa ver la película, "porque nosotros sabemos más que nadie que es el BOPE".
"Tuvimos que sacar una escuela (de una organización no gubernamental) porque siempre quedaba en medio del fuego cruzado. El Caveirao entraba y disparaba contra la escuela también", recordó el trabajador, que no quiso ser identificado por temor a represalias policiales.
Desde la inocencia del discurso infantil, un niño de la misma favela transitó el mismo discurso sobre el BOPE.
Papá Noel no venía a veces a la favela en Navidad, "porque no le gusta que le den tiros" y añadió que sólo viene cuando "el cielo esta limpito" de helicópteros policiales, o de caveiroes
"Yo me quiero ir de acá, porque a veces los helicópteros nos apuntan y pueden matarnos", agregó el niño.
Aunque no hay cifras claras sobre esas muertes de inocentes ni sobre las perpetradas por el BOPE en particular, el Instituto de Seguridad Publica del gobierno de Río de Janeiro admite en sus boletines oficiales unos 1.000 fallecimientos por año de lo que llama "auto-resistencia", es decir supuestas bajas en enfrentamientos.
En cambio, según cifras oficiales, se registran 150 muertes de policías militares por año.
El sociólogo Ignacio Cano aseguró que, de esas bajas en filas policiales, apenas unas 20 son en enfrentamientos, y la mayoría se registran fuera de servicio o sin uniforme, en casos de disputas personales o de trabajos "extras" como en seguridad privada.