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Kirchner, Lula o el mundo del revés
POR JESúS CACHO y ANTONIO CASADO (*)
Mientras la prensa argentina (Clarín y La Nación, básicamente) no han asumido que la gira de Néstor Kirchner ha sido un desastre para los intereses comerciales argentinos, y todo en nombre de la "dignidad nacional", los autores ubican a Kirchner en tiempo y espacio en la Unión Europea y en el 1er. Mundo:
19 de julio de 2003 - 01:13
La visita relámpago del presidente de Argentina, Néstor Kirchner, no ha podido dejar peor sabor de boca en aquellos que han tenido oportunidad de escuchar sus palabras. Principalmente, la clase empresarial española con importantes intereses en el país sudamericano, que ayer salió "decepcionada" de su encuentro-desayuno en la sede de CEOE con el mandatario argentino.
"Ha sido una situación desoladora" -explica un testigo del encuentro-, "la gente ha salido muy cabreada". El grueso de las intervenciones de Kirchner tuvieron como diana a las empresas españolas, a las que acusó sin el menor rubor de haber estado en connivencia política con la corrupción y de ir del brazo de los anteriores gobiernos, peronistas todos a excepción de los radicales de Fernando De la Rúa.
La cara de los asistentes fue todo un cuadro durante las más de dos horas que duró el encuentro. Los términos en que se despachó el presidente argentino desencajaron a buena parte de los asistentes, entre ellos, Alfonso Cortina, César Alierta, Rafael Miranda, Jesús Polanco y Pancho Pérez González, José Antonio Goirigolzarri, Paco Luzón, Juan Miguel Villar Mir o Gabriele Burgio, primeros espadas de las compañías con sucursal en Argentina.
El tono del discurso alcanzado por Kirchner obligó a intervenir al propio anfitrión del desayuno, el presidente de la patronal, José María Cuevas, que salió en más de una ocasión al quite dadas las embestidas. "Perdone, presidente, pero dentro de unos años podría darse el caso de que el próximo gobierno de Argentina nos acuse de haber colaborado con usted".
Con lo visto y oído ayer, se confirman las malas noticias para las empresas españolas (con una inversión acumulada en Argentina superior a los US$ 50.000 millones). Principalmente, para aquéllas que centran su actividad en la prestación de servicios básicos (telefonía, luz, agua...) y que reclaman una revisión al alza de las tarifas.
La visita de Kirchner ha sucedido en el tiempo a la del presidente de Brasil, Luiz Inàcio Lula da Silva, que tan buen sabor de boca ha dejado en los estamentos que ha visitado. El mandatario brasileño, al contrario que su homólogo argentino, ha aprovechado su paso por España para hacer un canto a la economía de mercado, a la inversión extranjera y a la seguridad jurídica que ofrece su país como garantía.
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(*) ElConfidencial.com/ de Madrid, España, 2003.
