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Quién era Lourdes Di Natale, la secretaria del poder
La muerte de la controvertida mujer genera no pocas dudas por tratarse de una testigo clave en la causa por contrabando de armas y sus relaciones con el poder. Sucede en un momento clave de la campaña de Carlos Menem y reaviva temas que tocan personajes cercanos a él.
03 de marzo de 2003 - 02:47
Di Natale, de 45 años, falleció cuando cayó del décimo piso de su vivienda en Barrio Norte. La causa fue caratulada como "averiguación de suicidio" y el hecho ocurrió el sábado pasado cerca de las 22 en su departamento de la calle Mansilla 2429.
Su nombre trascendió en los medios allá por 1998 cuando se convirtió en testigo clave del caso armas al denunciar a su ex jefe Emir Yoma, cuñado del ex presidente Carlos Menem como partícipe del envío de armas a Ecuador y Croacia.
Además, había sido colabradora de los secretarios del ex presidente Carlos Menem, Ramón Hernández y Miguel Angel Vicco, quien la trajo de Córdoba a Buenos Aires a fines de los ´80.
Primero fue secretaria de Vicco y luego pasó a colaborar con Ramón Hernández cuando el primero se alejó del gobierno por el famoso escándalo de la leche.
Por ese entonces Mariano Cúneo Libarona era socio del estudio Iribarren, que atendía a la empresa de los Yoma pero más tarde el joven letrado se quedó con la cuenta.
Con el mediático abogado tuvo una hija llamada Agustina, de quien le habían sacado la custodia y ése se señala como uno de los principales motivos de su profunda depresión.
El caso "explotó" cuando Di Natale realizó declaraciones a la revista Noticias que fueron ratificadas ante el juez de instrucción Ricardo Farías quien también lleva la causa de la muerte de Di Natale.
Ella había dicho que el traficante de armas Diego Palleros y Luis Sarlenga, ex interventor de fabricaciones militares visitaban frecuentemente las oficinas de Yoma.
Otro de los personajes que según había denunciado Di Natale como visitante del empresario era el traficante de armas de origen sirio Monzer Al Kassar.
Además, su testimonio señalaba que Yoma había cobrado US$ 400 mil por sus gestiones para agilizar la operatoria.
El ex esposo de Di Natale, en su calidad de abogado defensor de Yoma, había descalificado sus testimonios basándose en que la testigo se encontraba emocionalmente desequilibrada. Dijo "A ella le hicieron dos peritajes psiquiátricos: uno dio que es fabuladora, y el otro, que tiene personalidad histérica".
Y Emir Yoma dijo "Está loca".
Lourdes Di Natale había señalado en varias oportunidades que había sido víctimas de amenazas de muerte.