La escenografía no puede ser más trucha, es una copia exacta de AM, el matinal de Telefe.
La vestimenta de los hombres a esa hora de la mañana para un programa que se llama Desayuno no podía ser más ridícula, todos con traje y corbata.
Diego Pérez que se suponía iba a llevar el peso de la conducción se mostró extremadamente duro y tenso con una rudimentaria cantidad de recursos que empleó en 'Sabor a mí' por Telefe, donde oficiaba de segundón. Cómo habrá sido la cosa que hasta la acomodada Pamela pareció dúctil…lo cual ya es mucho decir.
Dos horas y media de un programa que ofrece cero de creatividad situación que hace caer por decantación en la comparación directa con su competencia en Telefe, AM. Por ser el programa una burda copia de ‘AM’ se hace mucho más ostensible que nadie en América 2 se dedicó a pensar otra idea que no sea darle cabida a un espacio televisivo donde debía estar la pareja de quien paga los sueldos a fin de mes.
Todos los columnistas al mejor estilo argentino opinan de todo menos Ángel De Brito que con espectáculos tiene mucha tela para cortar.
Lamentablemente con ‘Desayuno americano’ se comprueba una vez más que no hay nada nuevo bajo el sol de la TV actual.