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Quién es Ariel Valdes, el cura santiagueño que enseña que Adán y Eva no existieron

Licenciado en Biblia por la Universidad de Jerusalén y doctor en Sagradas Escrituras por la Universidad de Salamanca, Alvarez Valdés cuestiona la veracidad histórica de muchos relatos bíblicos y creencias populares que para él deben ser leídos como parábolas. ¿Quién es este hombre que desafía a la Iglesia Católica?

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Nacido en Santa Fe, Ariel Alvarez Valdés, teólogo de prestigio internacional, dejó los hábitos porque recibió presiones de la Iglesia porque enseña que Adán y Eva no existieron y que la Virgen María no fue tal. ¿Pero quién es este hombre que se atreve a desafiar los dogmas de la Iglesia Católica? Tiene una formación académica intachable. Es que Valdés, un cura de prestigio internacional es autor también de numerosos libros sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Y no es ningún improvisado: tiene una formación de elite. Licenciado en Biblia por la Universidad de Jerusalén y doctor en Sagradas Escrituras por la Universidad de Salamanca, Alvarez Valdés cuestiona la veracidad histórica de muchos relatos bíblicos y creencias populares que para él deben ser leídos como parábolas. Es miembro de varias asociaciones internacionales, incluida la Sociedad Argentina de Teología, y autor de diversos libros en la especialidad. Nació en Santa Fe y vive en Santiago del Estero, donde hasta agosto pasado se desempeñaba como docente en la Universidad Católica y en el Seminario diocesano. Como parte de sus estudios ha realizado viajes académicos por Egipto, Jordania, Turquía, Grecia y la península del Sinaí. Es miembro de la Asociación Bíblica Italiana, de la Asociación Bíblica Española y de la Sociedad Argentina de Teología. Su principal tarea ha sido la divulgación popular de la investigación científica de la Biblia, labor que realizó a través de gran cantidad de libros, revistas y artículos. Entre sus publicaciones más conocidas se cuentan ¿Qué sabemos de la Biblia? (cinco volúmenes) y Enigmas de la Biblia (ocho volúmenes) a las que se agregan otros títulos como Lo que la Biblia no cuenta y ¿La Biblia dice siempre la verdad?. Los trabajos del biblista santiagueño fueron traducidos al italiano, inglés, francés, alemán, flamenco, ruso, ucraniano, rumano y portugués. Tras un largo enfrentamiento con El Vaticano y la Iglesia católica de Santiago del Estero, Álvarez Valdés renunció con carácter indeclinable al sacerdocio y  trascendió por ello. Sin embargo, los motivos por los cuales pateó el tablero (en realidad fue hace 6 meses atrás pero ahora se fue definitivamente) son muy interesantes. El hombre que se opone abiertamente a la Biblia cuándo dice  que, con barro, Dios creó a Adán y -de una de sus costillas- nació Eva es, sin  dudas, un personaje digno de escuchar. ¿Que le cuestiona el Vaticano? Que sus escritos contienen "afirmaciones erróneas o ambiguas" que no son compatibles con "la enseñanza del magisterio auténtico de la Iglesia" . Pero quizá tanto o más que lo anterior, a Roma y a Bertone les molesta que Alvarez Valdés "traspasa indebidamente (su exégesis) del plano de la discusión científica al de la divulgación". Pareciera que por encima del supuesto error lo que les resulta más molesto es que esto se haga en lenguaje popular y accesible para un público amplio. En 1999 la Congregación para la Doctrina de la Fe había ordenado que todos los textos de Alvarez Valdés fueran analizados por un perito. La conclusión del experto fue, entre otras consideraciones, que los trabajos del biblista "prestan un gran servicio a los católicos poco formados" y que "la notable acogida que han tenido sus escritos en los agentes de pastoral indica un reconocimiento de su servicio a la Iglesia en esta tarea de amplia divulgación". A Bertone no le gustó el informe y lo tildó de "incongruente" por decir que en el trabajo de Alvarez Valdés hay "afirmaciones problemáticas", pero que "no son gravemente contrarias a la fe católica". Las observaciones y críticas del Vaticano hacia Alvarez Valdés se iniciaron en 1995 a partir de una denuncia realizada por el sacerdote jesuita uruguayo Horacio Bojorje a raíz de un artículo titulado "¿El diablo y el demonio son lo mismo?". El biblista sostuvo en ese texto que los endemoniados del Evangelio eran, en muchos casos, enfermos con patologías desconocidas en aquella época. Desde entonces las autoridades eclesiásticas comenzaron a exigirle retractaciones públicas y a imponer censura previa a sus publicaciones. En 1999, Tarcisio Bertone, entonces secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe que presidía el cardenal José Ratzinger (hoy Benedicto XVI), demandó que se hicieran nuevas ediciones de los libros de Alvarez Valdés, incluyendo allí las correcciones por supuestos errores, pero además que el cura se retractara públicamente. El texto de la retractación debía ir antes al Vaticano para su aprobación. Mucho se ha publicado estos últimos días, pero en una entrevista publicada por Pagina/12 explica claramente sus conceptos. –¿Qué sostiene usted respecto del relato de Adán y Eva? –Que no es un relato histórico. El autor que lo escribió no sabía ni pretendía  enseñar cómo apareció el hombre sobre la Tierra. Lo que la Biblia sabe es de  dónde provino el hombre: de las manos de Dios. Cómo apareció, si fue o no como  lo plantea la teoría de la evolución, es tema de los científicos. El relato de Adán y  Eva procura destacar la grandeza de un hombre y una mujer creados por Dios:  nadie puede abusar de otra persona, por humilde que sea, ya que en todo ser  humano reside la imagen de Dios. –¿Y cuál es la doctrina oficial de la Iglesia al respecto? –La inmensa mayoría de los teólogos sostienen lo que acabo de decir. De hecho el  Vaticano me envió una carta donde reconocía que mi posición era correcta pero  cuestionaban el hecho de divulgarla al gran público, en vez de circunscribirla a  libros técnicos de difícil acceso. –O sea que la Iglesia mantendría dos discursos al respecto. –Es de lo que yo me quejé. Si se puede escribirlo en los libros de teología, ¿por qué  no va a ser posible decírselo al gran público? Pero le tienen miedo al escándalo,  siempre lo mismo. Mi obispo, en los considerandos de la prohibición, aducía que mis  afirmaciones causaban "perplejidad" a la gente". Pero el Papa también causa a  veces perplejidad. El mismo Jesús, según cuentan los Evangelios, dejaba perplejos  a sus discípulos. –Otros puntos de discrepancia se referían a la figura de María... –No es cierto que el ángel Gabriel se le haya "aparecido" a María, como un señor  que entrara volando por la ventana: si así hubiese sido, María no habría tenido  oportunidad de expresar su fe; si hubiera visto realmente al ángel, no se trataría  de fe. En realidad el ángel simboliza la voz de Dios en el corazón de María. –De todos modos, la concepción de María en tanto virgen implicaría ya una  intervención sobrenatural. –En la Biblia, la virginidad no necesariamente debe interpretarse como hecho  meramente físico. La Biblia entiende por virginidad el hecho de la fidelidad a una  misma persona. En el Antiguo Testamento puede leerse: "Feliz de ti, virgen que  has concebido a tus hijos...". En este sentido una virgen puede tener hijos con su  marido, porque la virginidad no concierne a la biología sino a la fidelidad. –Muchos católicos no suelen entenderlo de ese modo... –Pero estas cosas ya han sido aceptadas. Ya no me piden que me retracte en esos  puntos. A lo largo de estos dos años, me aceptaron éstos y otros puntos. La única  exigencia de retractación que no levantaron fue sobre Adán y Eva. Y dije que no:  ¿con qué cara podría mirar a mis alumnos después de decir semejante  barbaridad? –Otro de los puntos era su negativa a admitir "apariciones" de la Virgen María. –Los muertos, según la Biblia, no pueden volver a la Tierra. El que murió no  vuelve, y el que volvió nunca ha muerto. Esas historias que recopilaba Víctor  Sueyro, de túneles, luces y música, corresponden al más acá: nadie vuelve del más  allá. Entonces, la Virgen María no puede "aparecer", no puede presentarse  físicamente a nadie. Alguien puede tener una visión de la Virgen María, que ocurre  en la retina de la persona pero no en el exterior. –¿Cómo distinguir estas visiones de las que conciernen a la psicopatología? –Son auténticas si los mensajes que trasmiten coinciden con la Biblia. El 90 por  ciento de los mensajes que se atribuyen a la Virgen María están contra la Biblia: se  dijo que la Virgen de San Nicolás había contado que el nacimiento de Jesús fue  como cuando un rayo de sol atraviesa el cristal de la ventana sin tocarlo ni  romperlo, pero la Biblia dice que Jesús nació como un hombre, es decir, como  nacen todos los hombres. –También planteó usted que los denominados estigmas no son signos de santidad  ni provienen de Dios... –Lamentablemente, muchos creen que son signos de santidad enviados por Dios.  Pero no pueden venir de Dios, porque duelen mucho. Un estigma es terriblemente  doloroso, es un boquete en la mano. Dios es amor y bondad y no puede mandar  lastimaduras a la gente. Los estigmas vienen de los desequilibrios mentales de las  personas: científicamente, la mente humana puede tener un poder despótico  sobre el organismo. De igual modo, mucha gente sigue pensando que Jesús nos  salvó con su muerte en la cruz y que, si no, no nos hubiera salvado. ¿Quiere decir  que El contrató a Pilatos para que condenara, a Pedro para que negara, a Judas  para que traicionara? ¿Si Judas no lo hubiera entregado, El no nos habría salvado?  Jesús nos hubiera salvado igual aunque hubiera muerto viejito en su cama. Porque  nos salva a través del amor, no del dolor. Tras dejar los hábitos, Alvarez Valdés, de 52 años, se propone "crear un instituto  bíblico para acercar gente a la Iglesia Católica. Ya que no puedo como cura,  porque mi obispo me lo prohíbe, doy un paso al costado y lo hago como laico". En  cuanto a sus medios materiales de vida, "afortunadamente vivo en la casa de mis  padres, que me apoyan; he publicado algunos libros; gracias a Dios, nunca viví de  la Iglesia". El Obispado de Santiago del Estero comunicó que "con dolor hemos recibido esta  petición. Durante mucho tiempo hemos intentado encontrar un camino de solución  a la situación eclesial del padre pero, aunque reconocemos esfuerzos mutuos,  lamentablemente no lo hemos logrado".

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