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Peligrosa próxima carrera nuclear entre Irán e Israel
Oded Balaban es director de la Cátedra de Estudios Latinoamericanos y profesor del Departamento de Filosofía de la Universidad de Haifa. En esta entrevista, no duda en afirmar que: "En momentos que Irán declare tener la bomba atómica, Israel entrará en una carrera armamentística con Irán, y se perjudicará económicamente (al igual que los iraníes) porque habrá que empezar a mantener arsenales y tecnologías de guerra que superen a la del enemigo –como sucedió en la "Guerra Fría"- y es allí donde los pueblos se empobrecen de manera precipitada."
28 de agosto de 2009 - 11:57
CIUDAD DE BUENOS AIRES ( Horizonte). El profesor del Departamento de Filosofía de la Universidad de Haifa, Oded Balaban, se encuentra por estos días de tanta movilidad en la política Argentina, disfrutando de su año sabático en la ciudad de Buenos Aires. De gestos apacibles y gran elocuencia, recibió a este cronista en su domicilio porteño para hablar, entre otras cosas, de la situación política en Israel, del nuevo gobierno estadounidense, de la posible liberación de un importante dirigente palestino por parte de Israel, de la amenaza iraní y del debate que hace pocos años comenzó, sobre si "ser antisionista, es ser antisemita". A continuación, la entrevista.
-¿La actual coalición de gobierno en Israel se encuentra débil, o por lo contrario, representa solidez política? -Yo definiría si un gobierno es débil o fuerte según la capacidad que tenga en tomar decisiones políticas, sin entrar en la pregunta; qué decisiones políticas. El actual, es un gobierno de coalición, y como todo gobierno de coalición siempre, en este sentido, es débil, es decir: es difícil tomar decisiones. Esto pasó en Israel casi desde su nacimiento –que tiene que formar coaliciones, fundamentalmente, con partidos religiosos, que tienen todo tipo de exigencias al partido mayoritario que forma el gobierno- entonces, resulta que no se puede hablar de una política de gobierno, especialmente en Israel pero creo que es válido para cualquier gobierno de cualquier país, no son sujetos, es decir, no se puede hablar de un gobierno como de un sujeto que toma decisiones, el que toma decisión, el que tiene voluntad práctica es el individuo, no los gobiernos. Ahora, un gobierno de coalición es un gobierno de concesiones mutuas, y las decisiones que se toman –incluso- no son finales porque cada uno la interpreta según como le convenga, según su propia política, sus propios valores políticos. No es que me esté escabullendo de dar una respuesta a la pregunta, en verdad es una pregunta compleja. Hay divergencias, incluso oposiciones internas –y no me refiero entre el gobierno y la oposición- sino dentro del gobierno mismo existen oposiciones internas. Una línea que parece ser medio dominante en el actual gobierno, es la que al menos desde el punto de vista declarativo, pretende ser lo que se define como "Halcones", por ejemplo voy a dar una exigencia nueva de esta línea: "que los palestinos tienen que reconocer que el Estado de Israel como Estado judío", eso no estaba en Oslo (Conferencia de Paz) A eso contestó, creo que muy bien, (el presidente palestino) Abu Mazen y Salam Fyad, que dijeron: "nosotros reconocemos al Estado de Israel, lo que ustedes hagan dentro es un problema de ustedes, si quieren que sea judío o lo que sea". Esa fue la exigencia tradicional, de repente es como si aumentasen la exigencia y el gobierno dice; "ahora me vas a reconocer más de lo que hasta ahora, sino entonces no negociamos". Esto es a nivel declarativo, ya que tienen que mostrar a sus votantes, que tienen una línea diferente y más dura –quizás, también, por su propia interna- Si en la práctica son tan duros como en lo declarativo, habrá que verlo, por mi parte los veo más flexibles en lo práctico que en lo retórico, y en esa flexibilidad puede que no haya conflictos mayores con la nueva política estadounidense para la región, de hecho se esta hablando –aparentemente- de manera bastante seria, sobre el congelamiento de asentamientos, es decir, en la práctica puede ser un gobierno más moderado de lo que aparenta. Un problema que tiene el actual gobierno, desde el punto de vista político, es la presencia de (Avigdor) Lieberman, porque parece ser que todas sus declaraciones van encaminadas a que cuando llegue el momento de que lo quieran destituir por los casos de corrupción que le imputan, él arme una fuerza popular que diga: "me destituyeron por mi política y no por los casos de corrupción". Va a ser difícil sacarlo cuando llegue el momento, y mientras tanto esta haciendo un perjuicio grande al Estado de Israel. -Si tomamos en cuenta que el Partido de Lieberman se ubicó como tercera fuerza política a nivel nacional, ¿se puede asegurar que la sociedad israelí giró a la derecha? -Yo haría una analogía con lo que dijo Denise Ross, que "la muralla que construye Israel, no es Israel que la construye, sino que es Hamas", y creo que tiene razón, si por ejemplo no hubiera terrorismo por parte de Hamas, nadie en Israel aunque quiera hacer una muralla, va a tener argumento para hacerla, por lo tanto, si no hubiera terrorismo en el país, Israel no se derechiza. No quiero decir que todo viene del "otro lado", pero Lieberman no tendría esa fuerza que tiene si no hubiera habido ataques constantes desde la Franja de Gaza a ciudades israelíes. -Usted planteó, como hipótesis, que el actual gobierno podría ser en la práctica, más moderado de lo que representa ser… -Puede ser, todavía no se materializó concretamente. Sé que se está negociando el congelamiento de nuevos asentamientos y se negocia el tema de Shalit, pero el tema más central, del que se habla menos o muy tergiversado, es el tema de la bomba atómica iraní. -Hace poco se realizó un Congreso de Al Fatah, y entre los nuevos integrantes de su Comité Central, se encuentra el dirigente preso Marwan Barghoutti, ¿Usted cree que Israel lo liberará en un corto o mediano plazo? -Sí, claro, de hecho se está discutiendo. Más aún, la problemática ahora de (Benjamin) Netanyahu es la siguiente: si lo liberan a cambio de Shalit, se convierte en un logro para Hamas, en cambio si lo libera antes, como un gesto a Abu Mazen, a Al Fatah; que sería lo más adecuado y lógico a no ser que quieran reforzar a Hamas, y ahí quienes quieren. -¿Quiénes quieren reforzar a Hamas desde Israel? -Todos aquellos que les conviene mantener la tensión, que quieren aumentar las exigencias para no llegar a un acuerdo. -¿Cómo el Shas (Partido Ortodoxo Sefaradi) por ejemplo…? -Puede ser gente del Shas, o de sectores del Likud -entre otros- que no lo van a decir, claro. Un Israel que no está dispuesto a negociar nada, aumenta la influencia de Hamas. El problema iraní --La llegada a la presidencia de Barak Obama en Estados Unidos y su nueva política para el Medio Oriente ¿representa una posibilidad cierta de restablecer el diálogo entre palestinos e israelíes? Creo que puede ser, de hecho se está hablando de un nuevo encuentro entre las partes en conflicto. Yo soy optimista con el nuevo gobierno estadounidense, no creo que sea pro-árabe ni nada por el estilo, éste conflicto no hay que entenderlo en términos de "el que está con Israel está contra los árabes", ni al revés tampoco, sino que de ambos lados hay gente que esta a favor de pacificar la región, como también están aquellos que están a favor de mantener la tensión. El peligro grave que enfrenta Israel hoy, es la bomba nuclear que esta preparando Irán. En carrera armamentística con Irán, y se perjudicará económicamente (al igual que los iraníes) porque habrá que empezar a mantener arsenales y tecnologías de guerra que superen a la del enemigo –como sucedió en la "Guerra Fría"- y es allí donde los pueblos se empobrecen de manera precipitada. El peligro de esta política nuclear iraní no es sólo de que puedan tirar la bomba o no, sino a que tipo de economía y gobiernos conducen una escalada de estas características. -Hace unos días trascendió que uno de los puntos que pidió el gobierno israelí, ante Estados Unidos para congelar los asentamientos, es que los estadounidenses presionen aún más a Irán para que éstos no lleguen a producir su bomba atómica… -Cuando lo escuché, inmediatamente me dije que lo que se esta proponiendo Netanyahu es "bajar del árbol", es decir: "si Israel dice que no va a hacer esto o lo otro…" de todos modos Estados Unidos mantiene su política de presión. De ahí yo aprendo que la política de Netanyahu es ver como "bajar del árbol", no dijo "si atacan Irán, entonces congelo los asentamientos", pidió lo que ya se está haciendo, esto también es declamatorio. -¿Cómo ve usted, a mediano plazo, la resolución del problema iraní? -Lo veo muy difícil. Lo ideal sería que Irán negocie. Puede ser que Israel tenga que hacer ciertas concesiones, aunque no quisiera especular con cuales. Para lograr que Irán cambie de política, tiene que haber presión de amenaza real. Espero que no se llegue a una situación extrema de acción militar, pero hay que saber que existe la hipótesis. -Por último, y cambiando un poco de tema; ya que usted procede del campo de la Filosofía, me gustaría que me dé su visión acerca de un debate que surgió en los últimos tiempos, y que sostiene que "el antisionismo, es el nuevo rostro del antisemitismo", ¿qué opina? -Yo pienso que hay un problema que es qué es lo que dicen los críticos de Israel cuando afirman; "criticar a Israel no es ser antisemita", creo que tienen razón, pero por otra parte hay que tener en cuenta que por casualidad o no, la crítica tiene un carácter tal y una preocupación tal por lo que pasa en Medio Oriente, que se ve ahí algo de antisemitismo, es decir, estos mismos sectores no se preocupan cuando suceden masacres en África y más aún cuando hablan de Israel diciendo que mantienen a los árabes en campos de concentración; todo ese tipo de críticas tan extremas, bordean el antisemitismo, porque es una critica que no es real, no tiene fundamento incluso. No digo que toda crítica a Israel sea antisemitismo, pero por lo menos lo que vi acá en Argentina, me parece que sí, que en muchos casos, antisionismo es antisemitismo. No tienen ni idea de lo que sucede en todo este conflicto y en su historia.
-¿La actual coalición de gobierno en Israel se encuentra débil, o por lo contrario, representa solidez política? -Yo definiría si un gobierno es débil o fuerte según la capacidad que tenga en tomar decisiones políticas, sin entrar en la pregunta; qué decisiones políticas. El actual, es un gobierno de coalición, y como todo gobierno de coalición siempre, en este sentido, es débil, es decir: es difícil tomar decisiones. Esto pasó en Israel casi desde su nacimiento –que tiene que formar coaliciones, fundamentalmente, con partidos religiosos, que tienen todo tipo de exigencias al partido mayoritario que forma el gobierno- entonces, resulta que no se puede hablar de una política de gobierno, especialmente en Israel pero creo que es válido para cualquier gobierno de cualquier país, no son sujetos, es decir, no se puede hablar de un gobierno como de un sujeto que toma decisiones, el que toma decisión, el que tiene voluntad práctica es el individuo, no los gobiernos. Ahora, un gobierno de coalición es un gobierno de concesiones mutuas, y las decisiones que se toman –incluso- no son finales porque cada uno la interpreta según como le convenga, según su propia política, sus propios valores políticos. No es que me esté escabullendo de dar una respuesta a la pregunta, en verdad es una pregunta compleja. Hay divergencias, incluso oposiciones internas –y no me refiero entre el gobierno y la oposición- sino dentro del gobierno mismo existen oposiciones internas. Una línea que parece ser medio dominante en el actual gobierno, es la que al menos desde el punto de vista declarativo, pretende ser lo que se define como "Halcones", por ejemplo voy a dar una exigencia nueva de esta línea: "que los palestinos tienen que reconocer que el Estado de Israel como Estado judío", eso no estaba en Oslo (Conferencia de Paz) A eso contestó, creo que muy bien, (el presidente palestino) Abu Mazen y Salam Fyad, que dijeron: "nosotros reconocemos al Estado de Israel, lo que ustedes hagan dentro es un problema de ustedes, si quieren que sea judío o lo que sea". Esa fue la exigencia tradicional, de repente es como si aumentasen la exigencia y el gobierno dice; "ahora me vas a reconocer más de lo que hasta ahora, sino entonces no negociamos". Esto es a nivel declarativo, ya que tienen que mostrar a sus votantes, que tienen una línea diferente y más dura –quizás, también, por su propia interna- Si en la práctica son tan duros como en lo declarativo, habrá que verlo, por mi parte los veo más flexibles en lo práctico que en lo retórico, y en esa flexibilidad puede que no haya conflictos mayores con la nueva política estadounidense para la región, de hecho se esta hablando –aparentemente- de manera bastante seria, sobre el congelamiento de asentamientos, es decir, en la práctica puede ser un gobierno más moderado de lo que aparenta. Un problema que tiene el actual gobierno, desde el punto de vista político, es la presencia de (Avigdor) Lieberman, porque parece ser que todas sus declaraciones van encaminadas a que cuando llegue el momento de que lo quieran destituir por los casos de corrupción que le imputan, él arme una fuerza popular que diga: "me destituyeron por mi política y no por los casos de corrupción". Va a ser difícil sacarlo cuando llegue el momento, y mientras tanto esta haciendo un perjuicio grande al Estado de Israel. -Si tomamos en cuenta que el Partido de Lieberman se ubicó como tercera fuerza política a nivel nacional, ¿se puede asegurar que la sociedad israelí giró a la derecha? -Yo haría una analogía con lo que dijo Denise Ross, que "la muralla que construye Israel, no es Israel que la construye, sino que es Hamas", y creo que tiene razón, si por ejemplo no hubiera terrorismo por parte de Hamas, nadie en Israel aunque quiera hacer una muralla, va a tener argumento para hacerla, por lo tanto, si no hubiera terrorismo en el país, Israel no se derechiza. No quiero decir que todo viene del "otro lado", pero Lieberman no tendría esa fuerza que tiene si no hubiera habido ataques constantes desde la Franja de Gaza a ciudades israelíes. -Usted planteó, como hipótesis, que el actual gobierno podría ser en la práctica, más moderado de lo que representa ser… -Puede ser, todavía no se materializó concretamente. Sé que se está negociando el congelamiento de nuevos asentamientos y se negocia el tema de Shalit, pero el tema más central, del que se habla menos o muy tergiversado, es el tema de la bomba atómica iraní. -Hace poco se realizó un Congreso de Al Fatah, y entre los nuevos integrantes de su Comité Central, se encuentra el dirigente preso Marwan Barghoutti, ¿Usted cree que Israel lo liberará en un corto o mediano plazo? -Sí, claro, de hecho se está discutiendo. Más aún, la problemática ahora de (Benjamin) Netanyahu es la siguiente: si lo liberan a cambio de Shalit, se convierte en un logro para Hamas, en cambio si lo libera antes, como un gesto a Abu Mazen, a Al Fatah; que sería lo más adecuado y lógico a no ser que quieran reforzar a Hamas, y ahí quienes quieren. -¿Quiénes quieren reforzar a Hamas desde Israel? -Todos aquellos que les conviene mantener la tensión, que quieren aumentar las exigencias para no llegar a un acuerdo. -¿Cómo el Shas (Partido Ortodoxo Sefaradi) por ejemplo…? -Puede ser gente del Shas, o de sectores del Likud -entre otros- que no lo van a decir, claro. Un Israel que no está dispuesto a negociar nada, aumenta la influencia de Hamas. El problema iraní --La llegada a la presidencia de Barak Obama en Estados Unidos y su nueva política para el Medio Oriente ¿representa una posibilidad cierta de restablecer el diálogo entre palestinos e israelíes? Creo que puede ser, de hecho se está hablando de un nuevo encuentro entre las partes en conflicto. Yo soy optimista con el nuevo gobierno estadounidense, no creo que sea pro-árabe ni nada por el estilo, éste conflicto no hay que entenderlo en términos de "el que está con Israel está contra los árabes", ni al revés tampoco, sino que de ambos lados hay gente que esta a favor de pacificar la región, como también están aquellos que están a favor de mantener la tensión. El peligro grave que enfrenta Israel hoy, es la bomba nuclear que esta preparando Irán. En carrera armamentística con Irán, y se perjudicará económicamente (al igual que los iraníes) porque habrá que empezar a mantener arsenales y tecnologías de guerra que superen a la del enemigo –como sucedió en la "Guerra Fría"- y es allí donde los pueblos se empobrecen de manera precipitada. El peligro de esta política nuclear iraní no es sólo de que puedan tirar la bomba o no, sino a que tipo de economía y gobiernos conducen una escalada de estas características. -Hace unos días trascendió que uno de los puntos que pidió el gobierno israelí, ante Estados Unidos para congelar los asentamientos, es que los estadounidenses presionen aún más a Irán para que éstos no lleguen a producir su bomba atómica… -Cuando lo escuché, inmediatamente me dije que lo que se esta proponiendo Netanyahu es "bajar del árbol", es decir: "si Israel dice que no va a hacer esto o lo otro…" de todos modos Estados Unidos mantiene su política de presión. De ahí yo aprendo que la política de Netanyahu es ver como "bajar del árbol", no dijo "si atacan Irán, entonces congelo los asentamientos", pidió lo que ya se está haciendo, esto también es declamatorio. -¿Cómo ve usted, a mediano plazo, la resolución del problema iraní? -Lo veo muy difícil. Lo ideal sería que Irán negocie. Puede ser que Israel tenga que hacer ciertas concesiones, aunque no quisiera especular con cuales. Para lograr que Irán cambie de política, tiene que haber presión de amenaza real. Espero que no se llegue a una situación extrema de acción militar, pero hay que saber que existe la hipótesis. -Por último, y cambiando un poco de tema; ya que usted procede del campo de la Filosofía, me gustaría que me dé su visión acerca de un debate que surgió en los últimos tiempos, y que sostiene que "el antisionismo, es el nuevo rostro del antisemitismo", ¿qué opina? -Yo pienso que hay un problema que es qué es lo que dicen los críticos de Israel cuando afirman; "criticar a Israel no es ser antisemita", creo que tienen razón, pero por otra parte hay que tener en cuenta que por casualidad o no, la crítica tiene un carácter tal y una preocupación tal por lo que pasa en Medio Oriente, que se ve ahí algo de antisemitismo, es decir, estos mismos sectores no se preocupan cuando suceden masacres en África y más aún cuando hablan de Israel diciendo que mantienen a los árabes en campos de concentración; todo ese tipo de críticas tan extremas, bordean el antisemitismo, porque es una critica que no es real, no tiene fundamento incluso. No digo que toda crítica a Israel sea antisemitismo, pero por lo menos lo que vi acá en Argentina, me parece que sí, que en muchos casos, antisionismo es antisemitismo. No tienen ni idea de lo que sucede en todo este conflicto y en su historia.
