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El enigma de Silvia tendría que explicárselo Atanasof a Narváez

Claudia Rucci tendrá sus argumentos ante el juez Manuel Humberto Blanco pero lo de Silvia Lospennato parece más complicado, según los comentarios que surgen del bunker porteño en la calle Báez.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). En el lugar Nº22 de la lista de Unión-Pro (que hasta ahora los de Francisco de Narváez nunca habían publicado completa) aparece Silvia Lospennato, una de las impugnadas por falta de residencia en la provincia bonaerense. La tal Lospennato era subsecretaria de Promoción de Inversiones y Cooperación Internacional en la provincia durante los días cuando Alfredo Atanasof era el secretario de Promoción de Inversiones (¿qué habrá conseguido en ese cargo? Un misterio. Es cierto que Daniel Scioli le desconfiaba pero también lo es que Atanasof nunca fue un ejemplo de eficiencia...). A Lospennato la conocían, comenzando por Atanasof como 'la Rubia'. Y Atanasof le decía, con inocultable cariño, 'la Rubia' desde sus días en la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación durante los meses que el senador nacional Eduardo Duhalde fue Presidente interino (en ese gabinete, Atanasof fue ministro de Trabajo, primero -en su condición de sindicalista de un pequeño gremio de municipales-; luego, jefe de Gabinete en reemplazo de Jorge Capitanich, quien ante el descalabro de Jorge Remes Lenicov, Jorge Sarghini y otros, regresó a su banca en el Senado). Dicen que, aparentemente, 'la Rubia', joven licenciada en Ciencias Políticas, es muy buena en lo suyo porque integró, desde entonces, cuanta delegación lideró Atanasof, inclusive en los días cuando tuvo responsabilidades en la Secretaría del Mercosur (Lospennato tiene un máster específico) y viajó a Uruguay, o a Italia y Alemania, con una curiosa estadía en París. También a USA, Corea del Sur, Reino Unido y Rusia.
 
Pero Lospennato tiene una difícil relación con quienes no son sus superiores. En especial con quienes la acusan -en ese difícil bunker de la calle Báez, detrás del Campo de Polo, donde tiene sus reales Francisco de Narváez- de abusar del 'copy and paste'. Por lo tanto, la impugnación de Lospennato no provoca lágrimas, en privado.
 
Respecto al tema de las 5 impugnaciones, hay repercusiones. Quedaron afuera militantes como María Inés Fernández (Luján); 'la Chichi' Doga (Nélida Quiroga) de La Plata, y Marina Cassese (Morón); ex diputadas y funcionarias; quienes ahora apuntan directo a Atanasof por el tema Lospennato. También dicen que Cassese y Fernández han deslizado frases tales como, palabras más, palabras menos: "Si nos hubieran pagado con la candidatura a nosotras el trabajo que hicimos para acercar dirigentes y fiscales, hoy no estarían a punto de quedarse sin la posibilidad de cumplir con el cupo femenino". Atanasof apuntó al año 2011 al ubicar a Lospennato Nº 22 en la lista: si De Narváez llegara a la gobernación, no sólo él dejaría la banca, sino que también varios de quienes lo acompañan en la lista 'sábana'. O sea que es un plan a 2 años que pasó inadvertido hasta que ahora la lupa se aplica, inflexible. Obviamente que Atanasof dice que pone el pecho por ella: sin mencionarla por nombre y apellido, afirmó que hay una impugnada que presentó escritura de una casa de Moreno. Se trata de una vivienda de fin de semana en un country de La Reja. Pero Lospennato nació en Ciudad de Buenos Aires, y vive en Villa Urquiza. Su hija asiste al Jardín de Infantes en ese barrio. Es interesante que el cambio de domicilio lo hizo en octubre de 2008,  cuando Atanasof dejó la provincia para trabajar con Narváez.
 
No faltan quienes especulen conque hubo intención de aceptar gente (Claudia Rucci fue una imposición de Felipe Solá, Silvia Majdalani llegó desde el PRO) y luego dejarla caer. Pero la teoría choca con un dato real: entre las cuestionadas aparece Natalia Gambaro, una colaboradora de Narváez a cargo del famoso mapa de la inseguridad. En cuanto a Claudia Rucci, hija del histórico dirigente sindical José Ignacio Rucci, asesinado por terroristas montoneros, señaló a Radio 10 que en 2007 tuvo que cambiar de domicilio a Ciudad de Buenos Aires para permitir la creación de la fundación que lleva el nombre de su padre. "El cambio de domicilio (a la Provincia) lo volví a hacer en marzo de 2008", reconoció Rucci en diálogo con el programa El Oro y el Moro.
 
"Le estoy llevando (al juez Blanco) la guía telefónica de 2003, 2004... 2005. Y también la instalación de gas de mi casa", agregó. Pero por cierto que es un tema difícil.

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