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'Dogging': Sexo al aire libre sin prejuicios(video)
Tener relaciones sexuales en espacios públicos al aire libre es una de las fantasías más recurrentes. Generalmente practicado dentro los autos el 'dogging' es la mezcla perfecta entre 'exhibicionismo' y el 'voyeurismo'.
20 de abril de 2009 - 05:28
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Tener relaciones sexuales en espacios públicos al aire libre es una de las fantasías más recurrentes. La playa, la plaza o un parque son los lugares más comunes que ejemplifican este caso que se denomina 'dogging'.
Surgido en la Gran Bretaña de la década del 70, el 'dogging' adquiere su nombre de la costumbre de los hombres de espiar a las parejas teniendo sexo al aire libre mientras sacaban a pasear a su perro (dog).
Según estudiosos de este movimiento, el 60% de parques naturales británicos se encuentran afectados por este fenómeno. Se calcula que existen 20.000 personas registradas en el Reino Unido que forman parte de estos grupos. Además, existen datos que demuestran que su práctica se ha extendido por Alemania, Francia, Bélgica, Italia e Irlanda, y está creciendo como la espuma en USA y Canadá.
¿El perfil del 'dogger'? Suelen ser parejas heterosexuales en busca de aventura, con edades comprendidas entre los 30 y los 50.
El dogging se realiza al aire libre, en parques, bosques y autos.
Cabe destacar que esta práctica no es con el fin de atraer Voyeur, ni se considera una práctica exhibicionista, es solo una expresión física y sexual, esto por la relación que puede existir con las expresiones comporta mentales de la sexualidad, donde el dogging forma parte de ellas.
Sin embargo, el condimento del que espía se ha convertido en un factor fundamental a partir del carácter organizativo que ha adquirido esta práctica a través de sesiones que involucran a varios participantes al mismo tiempo. La tecnología se convierte en el vehículo principal para organizar las sesiones. El primer contacto se realiza a través de foros abiertos en Internet exclusivamente con este objetivo. Cuando fecha y lugar están cerrados, el e-mail y los mensajes a través del móvil se convierten en los grandes protagonistas. A través de ellos se comunican cambios de última hora e incluso se intercambian fotos de personas y lugares donde se va a producir el encuentro.
La sexóloga Carolina Londoño en ciudad.com.ar aclara que "no se trata de enfermedades sino de gustos eróticos y que todo depende de la estructura personal de cada uno, su historia y sus relaciones con el resto".
Por otro lado, el dogging no es exclusivo de las parejas estables, sino que en algún encuentro casual puede darse la oportunidad, lo que lo hace común en ascensores, probadores de tiendas y un sin fin de lugares más; el sexólogo Sergio Valencia en terra.com.mx comenta que es "erotismo puro, sólo placer por placer en búsqueda de satisfacer la sexualidad".
En el respeto a los demás está la clave, por más que se quiera, si esto interfiere con la vida de alguien más, no debería realizarse; como toda práctica tiene sus límites, ya que dependiendo el lugar donde se realice, puede cometerse un delito o generar otros, y ante todo lo más importante es no violentar la voluntad de nadie.
10 Reglas de oro para ser un buen ‘dogger’ Existen unas normas básicas de comportamiento del ‘perfecto dogger’. Con ellas, afirman, el éxito está casi asegurado. 1. Ir preparado para el sexo seguro. A esta práctica se le ha atribuido el aumento de enfermedades de transmisión sexual como la clamidia, VIH, sífilis y hepatitis, en zonas donde se han detectado un mayor número de doggers, además de un incremento de embarazos no deseados. Por ello, hay que acudir a estos encuentros siempre con condón. También es aconsejable el uso de toallitas húmedas, para mantener la higiene. 2. Mantenerse fuera de la vista de niños y transeúntes ajenos. 3. No bloquear la vista del vecino. Siempre tendrá prioridad el primero en llegar. 4. Limitarse a mirar hasta ser invitado. Para ello se necesita el permiso explícito verbal (o a través de las señales) de los implicados. Nunca hay que insistir en participar en algo a lo que no ha sido invitado: un NO es un NO. 5. La presencia cuenta. La buena presencia es muy importante para tener éxito en este tipo de reuniones. 6. Honrar el anonimato del vecino. Un "dogger" nunca chantajea ni compromete la intimidad de sus colegas. 7. Respetar la propiedad pública y privada. Un "dogger" no es un vándalo, por lo tanto hay que cuidar los parques naturales y los parkings donde se produzcan los encuentros. Además, hay que limpiar todo lo que se ensucie después del encuentro: condones usados, restos de ropa o cualquier material desechable, se eliminará a las papeleras. 8. Un buen "dogger" respeta las leyes de tráfico tanto en carretera como en el aparcamiento. No se permiten comportamientos imprudentes con los vehículos y el aparcamiento se realizará siempre con el freno de mano puesto. 9. Todos los participantes acudirán de forma voluntaria. Es importante denunciar en los "foros dogger" casos en los que haya coacción para practicar el "dogging". 10. Hay que tener cuidado con las leyes de cada país. Cada país mantiene sus propias leyes en lo que se refiere a practicar el sexo al aire libre. Es importante tenerlas en cuenta si no se quiere acabar en una comisaría acusado de escándalo público.
10 Reglas de oro para ser un buen ‘dogger’ Existen unas normas básicas de comportamiento del ‘perfecto dogger’. Con ellas, afirman, el éxito está casi asegurado. 1. Ir preparado para el sexo seguro. A esta práctica se le ha atribuido el aumento de enfermedades de transmisión sexual como la clamidia, VIH, sífilis y hepatitis, en zonas donde se han detectado un mayor número de doggers, además de un incremento de embarazos no deseados. Por ello, hay que acudir a estos encuentros siempre con condón. También es aconsejable el uso de toallitas húmedas, para mantener la higiene. 2. Mantenerse fuera de la vista de niños y transeúntes ajenos. 3. No bloquear la vista del vecino. Siempre tendrá prioridad el primero en llegar. 4. Limitarse a mirar hasta ser invitado. Para ello se necesita el permiso explícito verbal (o a través de las señales) de los implicados. Nunca hay que insistir en participar en algo a lo que no ha sido invitado: un NO es un NO. 5. La presencia cuenta. La buena presencia es muy importante para tener éxito en este tipo de reuniones. 6. Honrar el anonimato del vecino. Un "dogger" nunca chantajea ni compromete la intimidad de sus colegas. 7. Respetar la propiedad pública y privada. Un "dogger" no es un vándalo, por lo tanto hay que cuidar los parques naturales y los parkings donde se produzcan los encuentros. Además, hay que limpiar todo lo que se ensucie después del encuentro: condones usados, restos de ropa o cualquier material desechable, se eliminará a las papeleras. 8. Un buen "dogger" respeta las leyes de tráfico tanto en carretera como en el aparcamiento. No se permiten comportamientos imprudentes con los vehículos y el aparcamiento se realizará siempre con el freno de mano puesto. 9. Todos los participantes acudirán de forma voluntaria. Es importante denunciar en los "foros dogger" casos en los que haya coacción para practicar el "dogging". 10. Hay que tener cuidado con las leyes de cada país. Cada país mantiene sus propias leyes en lo que se refiere a practicar el sexo al aire libre. Es importante tenerlas en cuenta si no se quiere acabar en una comisaría acusado de escándalo público.
