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Obama se reune con Calderón para buscar soluciones a la guerra entre narcos y la inmigración ilegal

Barack Obama, presidente de USA, se reunirá este mediodía en México DF con Felipe Calderón. En la agenda se encuentran el tema del narcotráfico y la inmigración. Obama inicia su primer visita a Latinoamérica y propone políticas "dialoguistas".

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - La Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) de USA dio a conocer hoy la detención de dos ciudadanos mexicanos en el Paso, Texas, que pretendían adquirir y trasladar a México un arsenal valuado en dos millones de dólares. Según la portavoz de ese organismo en El Paso, Leticia Zamarripa, los detenidos responden a los nombres de Osvaldo Tostado González, de 31 años, y Gabriel González, de 38, y son originarios de Guadalajara, Jalisco. Ambos fueron detenidos el pasado sábado 11, cuando negociaban el pago final del cargamento con sus contactos que resultaron ser agentes encubiertos. El anuncio coincidió con la visita a El Paso de la Secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, quien presentó al nuevo zar antidrogas fronterizo, Alan Bersin. Bersin anunció que una de sus prioridades será la lucha contra el tráfico de armas de USA a México. "El 90%de las armas que usan los narcotraficantes viene de USA", admitió, hace unas semanas, la secretaria de Estado, Hillary Clinton. "Si los carteles son tan poderosos es, justamente, por las armas que pueden comprar", dijo el presidente Felipe Calderón. A los carteles mexicanos se le decomisaron hasta lanzamisiles fabricados en USA. "Incluso encontramos uniformes y armas del ejército estadounidense", reveló, en su momento, Calderón. Por otra parte, elementos del Ejército Mexicano se enfrentaron contra un grupo de narcotraficantes que pretendía bajar una cosecha de enervantes de una comunidad de la sierra de Guerrero dejando un saldo extraoficial de al menos diez muertos. Las autoridades no han podido confirmar la versión debido a la lejanía del punto donde ocurrieron los hechos. Tanto la Procuraduría General de Justicia como la propia Secretaría de Seguridad Pública del Estado no han emitido información oficial debido a que la información ha sido restringida. En este marco, el presidente de USA, Barack Obama, visita México para reunirse con Calderón, en un encuentro que estará dominado por la lucha contra el narcotráfico y la inmigración, entre otros asuntos. Obama, que ha asegurado que desea ahondar las "profundas y exhaustivas" relaciones bilaterales, llegará a la capital mexicana en torno a las 13:00 horas locales, tras lo cual se desplazará inmediatamente en helicóptero a Los Pinos, la residencia presidencial, donde participará en una ceremonia de bienvenida. A continuación, los dos presidentes mantendrán una reunión por espacio de una hora y media. La primera parte tendrá carácter privado y se desarrollará a solas, mientras que en la parte final se les unirán sus asesores. Desde la toma de posesión de Calderón, en diciembre de 2006, la violencia procedente del narcotráfico se ha cobrado unas 10 mil vidas. USA ha expresado su alarma porque la violencia se está extendiendo a su lado de la frontera, mientras que México se encuentra molesto por el reciente recorte de los fondos a la Iniciativa Mérida para la lucha contra el narcotráfico y pide a su vecino del norte que ataje el consumo y la financiación. Washington anunció el miércoles la inclusión de tres bandas mexicanas, el cártel de Sinaloa, Los Zetas y la Familia Michoacana, en su lista de organizaciones dedicadas al narcotráfico internacional. Obama anunció el mes pasado un "plan integral" para la seguridad en la frontera, incluido un envío de más agentes federales y una mayor dotación de fondos. La reforma migratoria "exhaustiva y efectiva" ocupará también un lugar preferente en la agenda de la reunión, según la Casa Blanca. Se calcula que cerca de catorce millones de inmigrantes ilegales, de los que buena parte son de origen mexicano, viven en USA. Los dos mandatarios abordarán asimismo la crisis económica y su efecto en las relaciones comerciales. El encuentro se produce después de que el Congreso de USA aboliera un programa para la libre circulación de camiones mexicanos por su territorio, pese a que esa medida forma parte de las obligaciones estadounidenses dentro del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLACAN) . En represalia, México impuso aranceles a noventa productos estadounidenses. Tras la reunión, Obama y Calderón, que ya se vieron en Washington en enero, antes de que el presidente estadounidense llegara a la Casa Blanca, ofrecerán una rueda de prensa para informar de los resultados de su encuentro. El presidente estadounidense concluirá su jornada con una cena con los legisladores mexicanos en el Museo Nacional de Antropología. El viernes, Obama partirá en la mañana hacia Trinidad y Tobago, donde participará en la V Cumbre de las Américas. En un texto publicado por El Universal, el presidente Obama arrojó los lineamientos "dialoguistas" que busca para América Latina y México en particular. "Al acercarse la Cumbre de las Américas, nuestro hemisferio enfrenta una opción clara. Podemos superar los desafíos que compartimos con un sentido de unión en este propósito común o podemos seguir enfrascados en los trillados debates del pasado. Por el bien de todos nuestros pueblos, debemos optar por el futuro. Demasiadas veces, Estados Unidos no ha buscado ni mantenido las relaciones con sus vecinos. Nos hemos dejado distraer por otras prioridades, sin darnos cuenta de que nuestro progreso está directamente vinculado al progreso en todo el continente americano. Mi gobierno se ha comprometido con la promesa de un nuevo día. Renovaremos y mantendremos relaciones más extensas entre Estados Unidos y el hemisferio, por el bien de nuestra prosperidad común y nuestra seguridad común. Con antelación a la cumbre, hemos comenzado a avanzar en esa nueva dirección. Esta semana, modificamos una política hacia Cuba que durante décadas no ha logrado promover la libertad ni oportunidades a favor del pueblo cubano. En particular, prohibir que los cubanoamericanos visiten a sus familiares en la isla o les brinden recursos carecía de sentido, especialmente tras años de dificultades económicas en Cuba y los devastadores huracanes del año pasado. Ahora, esa política ha cambiado. La relación entre Estados Unidos y Cuba es ejemplo de un debate en el continente que no sale del siglo XX. Para hacerle frente a nuestra crisis económica, no es necesario debatir si es mejor una economía rígida y dirigida por el gobierno o un capitalismo desenfrenado y sin reglamentar; es necesario tomar medidas pragmáticas y responsables que promuevan nuestra prosperidad común. Para combatir la criminalidad y la violencia, no es necesario debatir si la culpa la tienen los paramilitares de derecha o los insurgentes de izquierda; es necesaria la cooperación práctica para reforzar nuestra seguridad común. Debemos optar por el futuro en vez del pasado, porque sabemos que el futuro ofrece enormes oportunidades si trabajamos juntos. Es por eso que líderes desde Santiago y Brasilia hasta Ciudad de México procuran renovar la sociedad de las Américas para que alcance logros en asuntos fundamentales como la recuperación económica, energía y seguridad. No hay tiempo que perder. La crisis económica mundial ha perjudicado mucho al continente, particularmente a nuestros pobladores más vulnerables. Años de progreso en combatir la pobreza y la desigualdad ahora están en juego. Estados Unidos está trabajando para promover la prosperidad en el hemisferio impulsando su propia recuperación. Al hacerlo, ayudaremos a estimular el comercio, la inversión, las remesas y el turismo que le dan una base más amplia a la prosperidad del hemisferio. También necesitamos actuar colectivamente. En la reciente cumbre del G-20, los Estados Unidos prometimos buscar casi 500 millones de dólares en asistencia inmediata a poblaciones vulnerables, y a la vez trabajar con nuestros aliados del G-20 para asignar recursos considerables para ayudar a países a sobrellevar momentos difíciles. Hemos instado al Banco Interamericano de Desarrollo a que maximice los préstamos para reanudar el flujo de crédito y estamos listos para examinar la necesidad y capacidad futura del BID. Además, estamos trabajando para implementar normas estrictas y claras que sean apropiadas para el siglo XXI, a fin de evitar los abusos que causaron la actual crisis. Al hacerle frente a esta crisis, debemos establecer nuevos cimientos para la prosperidad a largo plazo. Un sector que promete muchísimo es el de energía. Nuestro hemisferio tiene abundantes recursos naturales que podrían producir abundante energía renovable de manera sostenible, y a la vez, generar empleo para nuestra gente. En el proceso, podemos hacerle frente al cambio climático que amenaza con elevar el nivel del mar Caribe, reducir los glaciares andinos y producir potentes tormentas en la costa del Golfo de Estados Unidos. Juntos, tenemos tanto la responsabilidad de actuar como la oportunidad de dejar un legado de mayor prosperidad y seguridad. Es por eso que estoy deseoso de crear una nueva Sociedad de las Américas en materia de Energía y Clima que nos ayude a aprender unos de otros, compartir tecnología, potenciar la inversión y maximizar nuestra ventaja comparativa. Así como promovemos nuestra prosperidad común, debemos promover nuestra seguridad común. Demasiadas personas en nuestro hemisferio se ven forzadas a vivir con temor. Es por eso que Estados Unidos respaldará firmemente el respeto por el estado de derecho, la mejor observancia de la ley y la mayor solidez de las instituciones judiciales. La seguridad de nuestros ciudadanos se debe promover por medio de nuestro compromiso de aliarnos con quienes combaten valientemente los cárteles de drogas, las pandillas y otras redes criminales en todas las Américas. Y debemos empezar por casa. Si reducimos la demanda de drogas y restringimos el flujo de armas y grandes cantidades de dinero en efectivo a través de nuestra frontera sur, podemos promover la seguridad en Estados Unidos y en otros países. Y en el futuro, mantendremos un diálogo duradero en el hemisferio para asegurarnos de desarrollar prácticas óptimas, adaptarnos a nuevas amenazas y coordinar nuestros esfuerzos. Finalmente, la cumbre le da a todo líder que ha sido elegido democráticamente la oportunidad de reiterar los valores que compartimos. Cada uno de nuestros países ha emprendido su propio camino democrático, pero debemos estar unidos en nuestro compromiso con la libertad, igualdad y los derechos humanos. Por eso anhelo que llegue el día en que todos los países del hemisferio puedan tomar su lugar ante la mesa, conforme a la Carta Democrática Interamericana. Y así como Estados Unidos va en pos de ese objetivo en su acercamiento al pueblo cubano, esperamos que todos nuestros amigos en el hemisferio se nos unan para apoyar la libertad, igualdad y los derechos humanos de todos los cubanos. Esta cumbre ofrece la oportunidad de un nuevo inicio. La promoción de la prosperidad, seguridad y libertad a favor de los pueblos americanos depende de actualizar las sociedades del siglo XXI, sin adoptar las poses inflexibles del pasado. Ése es el liderazgo y la colaboración como socios que Estados Unidos está listo a proporcionar".

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