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Problema habitacional porteño: De Ibarra / Selzer a la crisis presente

Algunos días atrás, la revista EDICIÓN i se preguntó si el problema de la política habitacional en la Ciudad Autónoma había desaparecido o solamente había desaparecido de los medios. Ahora que la Legislatura porteña debe tratar, además, el pliego de Ernesto Selzer como director del Banco Ciudad, es oportuno recordar cómo comenzó este drama que hoy padece Jorge Telerman pero es una de las herencias que dejó el inoportuno e insoportable Aníbal Ibarra.

CIUDAD DE BUENOS AIRES ( EDICIÓN i). Un día los medios de comunicación dedicaron espacios extensos al conflicto con las viviendas porteñas pero luego el tema desapareció, ¿también desapareció el problema? Aparentemente no porque era apenas lo más visible de una política habitacional deficiente. La pésima gestión de Aníbal Ibarra, con Ernesto Selzer a la cabeza; las subejecuciones presupuestarias, graves irregularidades en las escrituras y la falta de soluciones concretas son sólo algunas de las causas del problema. Pero de esto ya no se habla. DEL SELZER A SCHIAVI
 
 El saqueo y la ocupación del complejo habitacional en el Bajo Flores porteño, el pasado 4 de julio, desnudaron la crónica magra gestión de las políticas sociales focalizadas en la Ciudad de Buenos Aires.
 
 En principio, según explicaron fuentes del Gobierno de la Ciudad a EDICIÓN i, se estimó que los arreglos producto de los desmanes en las casas ascenderán a $ 1,2 millón, siempre que no haya que ajustar esos costos.
 
 De todas formas, para intentar terminar con el conflicto, el eje de la negociación pasó por sentarse a la mesa luego del desalojo de las casas usurpadas. La entrega de 60 viviendas, en una villa donde viven más de 20.000 personas obliga a usar la imaginación y también la prebenda... 

 A pesar de la coyuntura, hay datos elocuentes que exhiben el deterioro de la situación en el área habitacional de la ciudad más adinerada de la Argentina, casi autosuficiente.
 
 Sin embargo, según datos oficiales, hay más de 110.000 personas con problemas habitacionales sólo en la Ciudad. Y, en los últimos seis años, el crecimiento de las villas miserias fue del 82%. Mucho tuvo que ver con esto algunas decisiones políticas de Aníbal Ibarra para buscar su reelección.
 
 El organismo encargado del problema específico es el Instituto de la Vivienda (IVC) cuyo titular, desde la partida de Eduardo Jozami en 2003 (aludiendo a que era imposible gestionar porque los inconvenientes estructurales eran demasiado grandes), fue el ingeniero Ernesto Selzer, cuya gestión duró hasta la caída del ex Jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra.
 
 Luego, Selzer fue ascendido por Jorge Telerman para ocuparse del Ministerio de Obras Públicas, por un supuesto pedido del próximamente investigado por presunta corrupción Julio De Vido.
 
 Pero Selzer demostró incapacidad operativa. Fue desplazado.
 
 Telerman designó al ex jefe de campaña de Mauricio Macri, ya regresado al PJ, Juan Pablo Schiavi como ministro. Las secuelas de la mala gestión en el IVC son visibles, aunque no fue Selzer el único responsable, y difícilmente Schiavi tenga la mezcla de capacitación y decisión política para cambiar la historia.
 
 En el año 2001, el déficit habitacional registró valores que alcanzan a 86.185 hogares, correspondientes al 8,41% del total de los hogares. Los factores directos son hechos sociales que se generan en forma continúa, como por ejemplo el elevado costo final de las viviendas construidas.
 
 INEFICACIA Y SUBEJECUCION
 
 Para el año 2005 el presupuesto de la Ciudad destinado a viviendas creció 988% respecto al año anterior. Se planificaron $ 304 millones, de los cuales se ejecutaron sólo $ 214 millones (el 70%). La ineficacia administrativa y el ‘efecto Cromañon’ paralizaron las obras, aún conociendo la paupérrima situación.
 
 Cuando no se ejecuta una partida asignada para construir una vivienda, hay una familia que debe esperar en condiciones infrahumanas, a veces, a que se terminen las obras planificadas, prometidas y financiadas.
 
 Por ejemplo, en el Plan de Urbanización de Villas sobre el total de las viviendas ubicadas en las villas, la urbanización sólo alcanzó para el 6%. Si a esto se le suma el constante incremento de población, la situación todo se complica más.
 
 En cuanto a la situación urbana y habitacional, el 95% de las construcciones ubicadas en la zona sur se encuentran en zonas de bañados y terrenos de relleno en base a materiales de desechos domiciliarios y escombros, lo que provoca un suelo poco estable, que produce un anegamiento de los pozos negros y un habitat insalubre para los habitantes.
 
 El total del presupuesto IVC para el programa principal de villas fue de $ 121 millones. ¿Sus resultados? No mejoraron las condiciones de vida en los asentamientos precarios.
 
 Por su parte, en 2004 los niveles de subejecución estuvieron en 63%. Sin crisis institucional ni Cromañon a la vista, de acuerdo a la comparación de los presupuestos ejecutados en los últimos 10 años, las cifras varían entre el 35% y el 65%.
 
 A esto se le suma que, en julio de 2004, el Gobierno de la Ciudad recibió del Gobierno Nacional $ 100 millones para construir 2.300 viviendas, de las cuales menos de la mitad está en obra y no hay unidades finalizadas. ¿Cuánto tiempo demora la construcción?
 
 VIVIENDAS SIN ESCRITURA
 
 En lo que respecta a las viviendas construidas por la ex CMV (Comisión Municipal de Viviendas, actualmente IVC), en el período 1976–2003, fueron 46.643 soluciones habitacionales, a través de operatorias del FoNaVi (Fondo Nacional de la Vivienda) y la ex Municipalidad de Buenos Aires.
 
 Del total de viviendas construidas el 34,83% se encuentra hasta la fecha sin escriturar y en lo que respecta a las viviendas por operatoria FoNaVi, el 54.11% directamente no ha escriturado.  Este dato cobra importancia considerando que respecto de las 79.248 soluciones habitaciones en situación de tenencia precaria, -el 21% (16.246 unidades) son hogares construidos por la ex CMV y la ex Municipalidad de Buenos Aires a través de las diversas operatorias históricas.
 
 Por ello, según explican los expertos existe un "grave incumplimiento de la Ley Nacional 24.464 por no haber entregado las viviendas con sus correspondientes escrituras traslativas de dominio, y problemas de normativa urbana no resueltos que impiden la escrituración".
 
 LA INTERVENCION
 
 El 11 de julio, el Jefe de Gobierno decidió, a raíz de la turbulenta crisis que se había instalado, intervenir el organismo que administra las viviendas.
 
 En esa ocasión, Jorge Telerman dijo: "Se estaban haciendo las cosas mal. El IVC es fundamental para la resolución de la falta de viviendas y tiene que ser un espacio transparente, eficaz, y la intervención es parte de las acciones para llevar adelante las reformas que queremos. Por ello, hay que dar un giro de 180 grados".
 
 Pero si no fuese por la ocupación y los actos de violencia, el IVC hubiese seguido funcionando como casi siempre. Si bien el Jefe de Gobierno adelantó que "nunca más habrá viviendas construidas o en proceso de construcción sin un listado público de los adjudicatarios", el sistema le había heredado en marzo, varios meses antes.
 
 Por su parte, un funcionario experto en el tema explicó: "El conflicto de la villa 1-11-14 del Bajo Flores se consecuencia de una falta de previsión, y de una política inadecuada, a saber: los tiempos de la adjudicación desde hace años tardaban mucho hasta ejecutarse efectivamente en el otorgamiento de la vivienda".
 
 Por eso, en su discurso Telerman adelantó que de ahora en adelante no hay más preadjudicaciones. Antes, se otorgaban de acuerdo con los punteros de cada lugar.
 
 Lo que resulta extraño y contradictorio es la designación del arquitecto Claudio Friedin, ex titular del IVC, quien afirmó al asumir:
 
 "Es una continuidad de gestión. Ejecutaremos lo que ya inició (Ernesto) Selzer. A mí me quedan los frutos de todo lo que cosechó. De todas maneras, vamos agilizar el Plan Federal para villas y resolver los casos de obras paradas por judicialización".
 
 Ahora Friedin fue designado como el nuevo interventor y, según explican fuentes telermanistas, "tiene el apoyo como para ordenar y regularizar la situación".
 
 En la oposición expresan que "hay que esperar aún" para ver cómo se desarrolla la intervención, pero ‘off the record’ reconocen que "no se soluciona el problema habitacional sólo interviniendo".
 
 ORÍGENES Y CONFLICTOS
 
 Un legislador que conoce de cerca los conflictos habitacionales confió que desde hace un tiempo ocurría un ambiente ‘enrarecido’ con los asentamientos de la Ciudad: "Hubo un conflicto, no difundido por los medios, en el comedor Los Piletones de La Boca; después unas 400 personas reclamaron al lado de la villa 31 de Retiro; y más tarde una banda ocupó casas preadjudicadas".
 
 Lo importante es cómo evoluciona el tema ahora que los medios le han quitado el foco. Hay un tiempo importante, hasta el próximo conflicto, que Telerman y sus colaboradores deberán utilizar. El próximo conflicto ya no podrán transferir a la anterior gestión ni a los conspiradores de siempre. Resultará importante brindar un cuadro de situación en algunas semanas más.  .......................................
 
 Copyright by EDICIÓN i, 2006

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