Punto cuatro: los malos saben de redes sociales. La especialista en seguridad alerta de que los internautas confían demasiado y publican demasiados datos personales en las redes sociales, por lo que la ingeniería social es cada vez más sencilla. Facebook y Twitter ya no serán una novedad en las actuaciones de los ciberdelincuentes, que seguirán utilizando BlackHatSEO y falso contenido multimedia para colar su software malicioso.
Windows 7 será el punto cinco: a los cibercriminales les ha dado tiempo a aprender bien los secretos del SO, que ya lleva el suficiente tiempo en el mercado como para que le conozcan las vueltas.
Los móviles serán el punto seis. Aunque no serán de forma masiva, los móviles inteligentes empezarán a recibir ataques el año que viene. Android será el más perjudicado.
El sorprendente punto siete llega en tablet. No será nada serio, aunque podrían aparecer ataques de forma anecdótico o alguna "prueba de concepto".
El punto ocho es Mac. El sistema operativo de Apple no es inmune a los cibercriminales: PandaLabs alerta de que tiene virus y los seguira teniendo. "Lo más preocupante es la cantidad de agujeros de seguridad que tiene Apple en su Sistema Operativo: más vale que rápidamente le pongan remedio, ya que los ciberdelincuentes son conscientes de ello y de la facilidad que conlleva estos agujeros", alerta la compañía en sus diez tendencias para 2011.
En los próximos meses llegarán también los ataques vía HTML5, punto nueve. Los cibercriminales sacarán tajada de su ejecución sin necesidad de plugin.
Y finalmente, punto diez, aumentarán las amenazas cifradas y rápidamente cambiantes. Las víctimas podrían saber cada vez menos que están siendo atacadas.
"El mercado negro mueve miles de millones en beneficios, opera con total libertad amparándose en el anonimato de Internet y aprovechando los vacíos legales", concluye Luis Corrons. "La recesión económica no hace más que acentuar todavía más la situación: con millones de parados en varios países, algunos ven esta forma de salir adelante como la de menos riesgo, aunque, eso no justifica el hecho de que sea un delito”