La última encuesta de Reyes-Filadoro en el Gran Buenos Aires le da sustento a esas especulaciones. El sondeo realizado a fines de junio en el conurbano muestra que la crisis económica (más que la sanitaria) desemboca en un desánimo que le pega al Gobierno.
"A pesar de que la mayoría de la población (52%) aprueba el trabajo que realiza el gobierno nacional en la gestión de la crisis sanitaria por el COVID-19, la grave situación económica debilita el apoyo al Frente de Todos, ya que se ubica entre los principales temas de preocupación de los encuestados", es una de las conclusiones del trabajo realizado sobre 700 casos efectivos.
La encuesta arroja que el 56% se siente "frustrado" o "con bronca" respecto de su situación personal. Entre quienes votaron al oficialismo, los sentimientos negativos alcanzan al 42%, lo que se eleva al 79% si se trata de electores del Juntos por el Cambio.
Pero el dato que mayor alarma debería causa en el Gobierno es que el 55% de los consultados afirma que no llega a fin de mes con sus ingresos, mientras que se disparó 11 puntos desde la medición anterior, de abril, el porcentaje de personas que tiene necesidades urgentes (23%). Al mismo tiempo, el 59% de los consultados reconoció que tuvo que endeudarse para cubrir sus necesidades básicas durante el último año.
Por otro lado, tanto los votantes del FdT como los de la oposición tienen a la cuestión económica como su principal preocupación, aunque con diferente magnitud: mientras entre los electores oficialistas es del 32%, entre lo opositores asciende al 46%.
En tanto, el 55% desconfía de la capacidad del gobierno para reactivar la economía y el 51% tiene una opinión negativa del Ejecutivo. En este último punto, la encuesta que entre los votantes del FdT, el 23% admite sentirse "decepcionada" con la gestión de Alberto Fernández.
En este contexto, la imagen del Presidente tiene un sesgo declinante desde la encuesta anterior, aunque con el 50% de aprobación mantiene un diferencial positivo, pero menguante.
Un dato que destaca la encuesta es que el 58% de las personas que no llegan a fin de mes tiene una imagen negativa de CFK, lo cual abre un interrogante respecto a si será exitosa su estrategia de participar activamente en la campaña en el conurbano, más allá de que su imagen positiva -aunque achicándose- todavía es superior a la negativa.