Ahora, detalla la nota de Perfil, ronda el fantasma del "vamos por todos" cuando se menciona obligar al resto de las empresas aeronáuticas de las grandes a las chicas entiéndase (taxis aéreos, vuelos sanitarios, transporte no regular, aviación corporativa) a negociar con ella como única representante de todo el colectivo de pilotos profesionales.
Al menos, eso es los que se desprende de la cédula de notificación (EX-2020-54784250- -APN-DGD#MT) que la cartera laboral dirigiera a 80 de esas empresas, incluidas Fly Bondi y JetSmart, aerolíneas estas que cuentan con la Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi y la Asociación Sindical Trabajadores de JetSmart.
La operación que suena a "acelerar para el despegue" apuntaría a que las empresas aumenten la cantidad de pilotos por avión y así seducir a los profesionales con mejores condiciones laborales o limitar su inserción en el mercado.
Esto sucede en medio de una crisis que afecta seriamente a las empresas al punto de que el parque aeronáutico se está reduciendo rápidamente, debido a que muchos empresarios están en proceso de llevar sus aviones y helicópteros a Uruguay o venderlos en el exterior.
Como decíamos al comienzo si el rumor se concreta, dentro de muy poco, el sector aeronáutico quedará bajo el control de un gremio (APLA) cual si fueran trabajadores camioneros. Un solo sindicato verde para todos
Luis Alberto Franco, refiere datos que el país debería recordar ya que los pagamos todos y además, denotan un componente de privilegios que pocos trabajadores disfrutan.
Aerolíneas Argentinas cuesta al erario entre 600 y 700 millones de dólares anuales, números que reflejan la crisis del COVID-19 pero que, en realidad, muestran una crónica ineficiencia de gestión por el peso de dotaciones excesivas de personal y privilegios laborales que no existían en ninguna parte del mundo bastante antes de que el Covid -19 partiera desde Wuhan al mundo.
Lo cierto es que desmerecer todos estos datos resulta darle la espalda a un problema crónico del mercado aerocomercial argentino. Nunca termina de despegar por aquellos que cierran cualquier opción para lograr un ámbito más generoso que no gozan los ciudadanos corrientes que, en definitiva, "son los que ponen la plata", para viajar cuando los dejan.