Se ofrecen bandejas de 1 kg o 500 gramos rotuladas como "recortes de fiambres".
Comida de “consumo inmediato” en los supermercados
Se venden alimentos a punto de vencer con grandes descuentos a través de aplicaciones móviles.
Por ejemplo, “Cheaf” es una plataforma que conecta negocios (supermercados, panaderías y restaurantes) con compradores para ofrecer productos próximos a caducar con quitas de hasta el 70%. Funciona mediante "bolsas sorpresa" cuyo contenido exacto se descubre al retirarlas.
Otra app es “Buen Provecho”: permite adquirir comestibles cercanos a vencer de distintos comercios con rebajas de entre 35% y 50%.
Las compras se hacen de forma digital (generalmente con tarjeta o transferencia).
Las plataformas conectan a los productores (que están a punto de perder mercadería porque les quedó "vieja") con compradores dispuestos a privilegiar la cantidad sobre la calidad debido a las restricciones económicas que padecen. Las plataformas conectan a los productores (que están a punto de perder mercadería porque les quedó "vieja") con compradores dispuestos a privilegiar la cantidad sobre la calidad debido a las restricciones económicas que padecen.
Pan de ayer, a menos de $2.000 el kilo
Muchas panaderías de Buenos Aires ya venden pan francés, figacitas y facturas del día anterior a precios más baratos o con fuertes descuentos debido a la caída del poder adquisitivo que se observa con más fuerza en Argentina en 2026.
Ocurre especialmente en los comercios de los barrios: guardan la producción que sobra para ofrecerla al día siguiente con rebajas importantes.
El último (y muy triste) escalón de los alimentos
Una vez que los comerciantes se dieron por vencidos en el intento por recuperar algún valor, los productos ya en mal estado se vierten a los contenedores de basura.
Allí, un ejército cada vez más numeroso de personas en situación de calle o completa indigencia busca frente a los negocios "algo que aún pueda ingerirse".