Pan de ayer, recortes de fiambres y alimentos a punto de vencer

Almacenes y supermercados recurren a “ofertas” de pan, fiambres y enlatados que eran impensadas. “Nada se pierde, todo se vende a mitad de precio”.

En agosto de 2026, el índice de Tipo de Cambio Real Multilateral que elabora el Banco Central (mide el precio relativo de los bienes y servicios) se ubicó 40% por debajo del promedio histórico.

Ese “atraso cambiario” está motivando que los alimentos, medidos en dólares, sean en septiembre de 2026 los más caros de la historia.

La Argentina resulta menos conveniente que el resto de países analizados en un 48% cuando se trata de alimentos y bebidas. La Argentina resulta menos conveniente que el resto de países analizados en un 48% cuando se trata de alimentos y bebidas.

Lo que antes se tiraba, ahora se come

Los “recortes de fiambres” (lo que queda en la máquina cortadora como sobra) se ofrece ahora en supermercados y fiambrerías como una opción económica para rellenos de tartas, empanadas o picadas informales ya que se las corta en trozos muy pequeños.

Recortes de fiambres transformados en mini picadas

Holdings como Vea, Jumbo y Disco (del grupo Cencosud) suelen promocionar estas ofertas. Lo mismo ocurre con la cadena de fiambrerías San Francisco.

Se ofrecen bandejas de 1 kg o 500 gramos rotuladas como "recortes de fiambres".

Comida de “consumo inmediato” en los supermercados

Se venden alimentos a punto de vencer con grandes descuentos a través de aplicaciones móviles.

Por ejemplo, “Cheaf” es una plataforma que conecta negocios (supermercados, panaderías y restaurantes) con compradores para ofrecer productos próximos a caducar con quitas de hasta el 70%. Funciona mediante "bolsas sorpresa" cuyo contenido exacto se descubre al retirarlas.

Otra app es “Buen Provecho”: permite adquirir comestibles cercanos a vencer de distintos comercios con rebajas de entre 35% y 50%.

Las compras se hacen de forma digital (generalmente con tarjeta o transferencia).

Las plataformas conectan a los productores (que están a punto de perder mercadería porque les quedó "vieja") con compradores dispuestos a privilegiar la cantidad sobre la calidad debido a las restricciones económicas que padecen. Las plataformas conectan a los productores (que están a punto de perder mercadería porque les quedó "vieja") con compradores dispuestos a privilegiar la cantidad sobre la calidad debido a las restricciones económicas que padecen.

Pan de ayer, a menos de $2.000 el kilo

Muchas panaderías de Buenos Aires ya venden pan francés, figacitas y facturas del día anterior a precios más baratos o con fuertes descuentos debido a la caída del poder adquisitivo que se observa con más fuerza en Argentina en 2026.

Ocurre especialmente en los comercios de los barrios: guardan la producción que sobra para ofrecerla al día siguiente con rebajas importantes.

El último (y muy triste) escalón de los alimentos

Una vez que los comerciantes se dieron por vencidos en el intento por recuperar algún valor, los productos ya en mal estado se vierten a los contenedores de basura.

Allí, un ejército cada vez más numeroso de personas en situación de calle o completa indigencia busca frente a los negocios "algo que aún pueda ingerirse".

En pocas palabras

Resumen generado por Thinkindot AI

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