El gobierno libertario llegó al poder bajo la promesa de no aumentar impuestos: “antes de incrementar un gravamen me corto un brazo” llegó a prometer el presidente Javier Milei.
Pero, a poco de andar, y con todas sus extremidades en orden, amplió enormemente la base del “impuesto país”, una modalidad impositiva que generó 2.000 millones de dólares en el primer cuatrimestre de 2024.
Luis Caputo, la Ley Bases, el cepo cambiario y el el impuesto país
El incremento en los montos percibidos gracias a esta contribución le permitió a la Casa Rosada salir del déficit y tener superávit. El incremento en los montos percibidos gracias a esta contribución le permitió a la Casa Rosada salir del déficit y tener superávit.
Bajo la denominación “impuesto para una Argentina Inclusiva y Solidaria”, este tributo se abona cuando:
-se realizan compras de moneda extranjera para ahorro,
-al pagar servicios en el exterior
-por utilizar la tarjeta de crédito o débito para cancelar consumos en divisa extranjera.
Para todos esos casos, se estableció un recargo del 30% que forma parte de las cotizaciones del dólar ahorro, el dólar tarjeta o el dólar turista, mientras que para los servicios digitales la alícuota es del 8%.
A mediados de 2023, se llevaron al 7,5% las percepciones para las importaciones pero luego, con la llegada de Milei, se elevaron al 17,5%. A mediados de 2023, se llevaron al 7,5% las percepciones para las importaciones pero luego, con la llegada de Milei, se elevaron al 17,5%.
El gravamen lo extendió también al pago de dividendos de las empresas, giro de utilidades y para quienes suscriban los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (BOPREAL) a la hora de importar.
Según el economista Roberto Cachanosky, sin impuesto país Argentina hubiera entrado en rojo a partir de febrero de 2024.
Si cayera el cepo, no habría que abonarlo más. Un nuevo motivo para no tocar el actual statu quo cambiario.