En el mismo acto se pondrá en marcha un consejo asesor para seleccionar 180 cuentos, uno por cada día de clases, para ser leídos a niños y niñas en las escuelas de todo el país.
El Plan, según se indicó, busca mejorar la comprensión lectora de niños y adolescentes y, al mismo tiempo, reactivar a la industria editorial argentina.
En declaraciones a la radio kirchnerista El Destape, Trotta aclaró que "el Plan Nacional de Lectura es un espacio recreativo, no queremos asociarlo a la evaluación en clase".
Además, el funcionario indicó que "el Plan Nacional de Lectura es para recuperar el derecho a la lectura".
Según los resultados de las pruebas PISA de 2018, cuyos resultados acaban de conocerse, el foco principal estuvo puesto en la comprensión lectora. De ahí surge que el 52% de los alumnos argentinos de 15 años no puede “identificar la idea principal en un texto de longitud moderada, encontrar información basada en criterios explícitos, ni pueden reflexionar sobre el propósito y la forma de los textos”. Y un 25,7% apenas si alcanzan esa comprensión básica.
La comprensión lectora es un déficit que se arrastra en el país año tras año. En 2012 el porcentaje de alumnos que no entendían lo que leían era del 53%. Del año 2015 no hay datos, porque la Argentina fue descalificada de esa prueba por no haber entregado bien la muestra estadística.
La dirección del programa de lectura estará a cargo de Natalia Porta López, una escritora que cuenta con una larga trayectoria de trabajo en la Fundación Mempo Giardinelli.
El plan se propone llegar a 10 millones de niños, niñas y adolescentes, y también a sus familias. Las escritoras Laura Devetach y Claudia Piñeiro van a leer fragmentos de cuentos.