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Rosario también debate el futuro de su microcentro

Tal como sucedió en CABA, la ciudad santafesina comienza a buscar alternativas para transformar el centro, que quedó despoblado como consecuencia de la pandemia. Hay propuestas urbanísticas y de exención de impuestos que serán debatidas a partir de hoy en el Concejo.

ROSARIO. La pandemia por el coronavirus deja varias consecuencias en las sociedades. Entre ellas, un cambio de paradigma en cuanto a los hábitos de trabajo: muchas empresas notaron que ya no es necesario que sus empleados asistan fisicamente a las oficinas, y que se puede funcionar con la misma productividad ejerciendo el home office. 

Lo mismo sucede con locales de indumentaria, por ejemplo, que antes apostaban por la atención al público y para ello alquilaban grandes inmuebles. A partir del aislamiento, muchas pymes empezaron a funcionar bajo la modalidad de venta online, lo que supone un gran ahorro en contratos de locación.

Con esta nueva realidad, los centros de las grandes ciudades poco a poco van quedando despoblados. Es lo que ocurre en CABA, donde se discute qué sucederá con todas las oficinas desocupadas; y lo que está sucediendo también en Rosario, donde muchos locales bajaron sus persianas en este último tiempo (sin contar el cierre de Falabella, que dejó vacía la icónica esquina del microcentro rosarino)

Ayer por la tarde, el Concejo de la ciudad abrió el debate sobre el futuro del centro. En una extensa reunión que duró dos horas y media, la comisión de Planeamiento sesionó con 17 de 28 ediles. Si bien hay un consenso general sobre la necesidad de transformar esta parte de Rosario, la realidad es que hay distintas ideas y proyectos de cómo llevar este proceso adelante.

Fueron Agustina Gónzalez Cid, la secretaria de Planeamiento, y Gervasio Solario, el subsecretario, quienes se encargaron de exponer durante más de una hora los cuatro proyectos de ordenanza que el intendente Pablo Javkin envió al Concejo entre abril y junio.

Estos proyectos involucran a las peatonales Córdoba y San Martín, los corredores de las calles Maipú y San Juan y las playas de estacionamiento de una porción del área central, a las que se buscará aprovecharlas, ya que consideran desde la Municipalidad que en muchos casos hay espacios desperdiciados. De estas iniciativas se desprende una idea de zona céntrica donde convivan lo comercial con lo residencial, con menos cocheras y más bicicleteros, espacios verdes en las veredas y edificios de mayor altura para completar o sustituir las construcciones existentes, según consigna el diario La Capital.

Los concejales tuvieron la oportunidad de hacer acotaciones y preguntas frente a lo planteado por los funcionarios municipales. Por su parte, Cid y Solario, se comprometieron a enviar un resumen de su exposición, y a contestar por escrito los interrogantes técnicos que puedan ir surgiendo en estos días.

Lo cierto es que el debate recién comienza y queda mucho por dialogar. Se estima también que los bloques partidarios o ediles en solitario presenten sus propios proyectos para reorganizar el centro rosarino. 

Si bien esta discusión está en una fase inicial, distintos concejales se encargaron de dar su opinión respecto a la reunión de ayer. Una de ellos fue Germana Figueroa Casas, de Juntos por el Cambio, quien presentó un plan “más a corto plazo, de shock, para dar beneficios impositivos ya, porque estas iniciativas (por las que presentó Javkin) son de largo aliento”.

"La propuesta del Ejecutivo es insuficiente. Necesitamos respuestas inmediatas para reactivar una de las áreas más importantes de Rosario. No podemos esperar 4 o 5 años", aseguró Figueroa Casas.

"Planteamos la puesta en marcha del Programa de Promoción Comercial y de Vivienda de las peatonales Córdoba y San Martín. Es clave no castigar a aquel que tiene un inmueble desocupado u ocioso sino incentivarlo. De ahí que expusimos una serie de beneficios, que contribuyan a potenciar al centro, no solo como polo comercial sino como un lugar para vivir”, explicó la concejala.

Y continuó: “La iniciativa postula la eximición del Drei por 2 años para los comerciantes que alquilen locales desocupados, siempre que dispongan de la habilitación municipal correspondiente”.

Su proyecto además plantea que aquellos gastronómicos que decidan instalar sus restaurantes o bares en inmuebles deshabitados, no paguen los tributos correspondientes a la ocupación de la vía pública con mesas y sillas y Drei por 24 meses. También establece la eximición de la TGI para las personas que alquilen espacios vacíos para vivir, en los primeros 12 meses de ocupación y una reducción del 50% para los siguientes 24 meses.

 

 

 

 

 

 

 

 

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