Su lugar será ocupado por Manuel Merino, titular del Parlamento, que asumirá la presidencia hasta julio de 2021, fecha en la que concluiría el mandato de Vizcarra.
Hay cierta sorpresa en el pueblo peruano con la noticia, porque si bien ya se sabía que había un grupo considerable de legisladores que pensaban en la remoción del Presidente, no había indicios que permitieran pensar en el alcance de los votos necesarios para la vacancia (87).
Respecto a los hechos por los que se lo acusa, en concreto haber recibidos sobornos durnate su gestión como gobernador, Vizcarra siempre se ha manifestado inocente. "Ya lo he dicho públicamente y lo repito, rechazo enfática y categóricamente estas imputaciones. Nada dicho por estas personas constituye una prueba de lo que se me pretende imputar. Es más, a la fecha, aún no se ha determinado legalmente el estado de los aspirantes a colaboradores porque nada puede ser comprobado y corroborado, y no podrán hacerlo”, había señalado esta mañana al ejercer su derecho a la defensa.
"No existe prueba de flagrancia de un delito, ni habrá porque no he cometido un delito, no he cobrado soborno (...) Son hechos falsos, no corroborados, recién está empezando un proceso de investigación, son hipótesis”, agregó.
Este fue el segundo intento de destitución. El primero había acontecido solo 52 días atrás, del cual pudo salir airoso.
Lo cierto es que el destino de Vizcarra es ahora incierto. Fuentes peruanas señalaron al portal Infobae que el presidente depuesto podría ahora buscar refugio en Bolivia, con cuyo flamante presidente, Luis Arce, mantiene una buena relación desde hace años.