La medida llega en un momento más que oportuno. De hecho, fue uno de los puntos más aclamados de la mencionada ley. Es que la situación es realmente compleja: a agosto del año pasado, un total de 665 mil CUITS acumulaban $153.051 millones en deudas con la AFIP, según datos aportados por el mismo ente recaudador. Las cargas financieras que implican los intereses y multas por atrasos y falta de pago de los compromisos impositivos son demasiado grandes como para no contar con una medida que ayude a descomprimirlas.
La moratoria incluye a pymes y monotributistas- que no estén enmarcados en el Monotributo Social- y se estima que ofrecerá quitas de hasta un 42% de la deuda que éstos contraigan. Asimismo, los saldos pendientes se podrán refinanciar hasta en 120 cuotas en el caso de obligaciones tributarias y aduaneras, y hasta 60 en las deudas adheridas por aportes y retenciones.
Para tener en cuenta, las pequeñas y medianas empresas deberán tener el certificado "MiPyme" para acceder a la moratoria. Hasta el momento, hay 608.000 firmas que figuran con esa documentación.
Con respecto a las tasas de interés, confirman que durante el primer año será fijo del 3% todos los meses. A partir del segundo, se moverá según BADLAR, lo que la hará variable.
El tiempo para la inscripción a la moratoria irá del 17 de febrero al 30 de abril. La primer cuota vencerá el 16 de julio.
La medida viene como objetivo morigerar el alto impacto que tienen las gigantescas cargas impositivas en Argentina, que llevaron a numerosas empresas no poder pagarlas y tener que cerrar o ajustar más de la cuenta. Según datos de AFIP, entre 2015 y 2019 cerraron 24.505 empresas, siendo los empleadores de hasta 10 empleados los más afectados