Desde entonces, las mesas de diálogo entre el gremio y el municipio cordobés se encuentran abiertas. El día miércoles 18/11, Llaryora volvió a presentar una propuesta de recomposición, esta vez del 23,4 % en concepto no remunerativo y a pagar en dos cuotas.
Así, Llaryora reconoció la inflación de octubre, algo que los representantes del gremio venían reclamando hace unos días, cuando se rechazó una oferta parecida, pero que no incluía octubre. Además, la nueva oferta comprende un beneficio extra para aquellos quienes sufrieron recortes horarios.
De este modo, los empleados municipales recortados percibirán un monto no remunerativo en concepto de las horas que le fueron denegadas. La caída real de los ingresos de los municipales cordobeses luego del recorte es de un 50%, si se suma la inflación de los últimos meses.
Esta última oferta acercaría las partes, por lo menos en lo que respecta a los primeros 10 meses del 2020. En cuanto al restante, los involucrados programarían una nueva paritaria para mediados de marzo del 2021, en un convenio con mucha letra chica.
De esa manera, el intendente Llaryora comenzaría a retomar el control del municipio cordobés convulsionado por la pandemia y las protestas, luego de una entrada con mucha acción. En su primera paritaria, el político sanfrancisqueño, ex vicegobernador de la provincia cordobesa y dos veces Intendente de la ciudad de San Francisco, Llaryora, se enfrenta a un desafió que parece ir superando lentamente.