Según indicó su producto cumple con todas las normas IRAM 95 que es el "estándar norteamericano que garantiza la detención del 95% de las partículas sólidas y líquidas".
"Las telas que usamos también son tratadas con máquinas especializadas. Yo trabajé mucho con la gente de China fabricando máquinas especiales que pueden ser utilizadas solamente con telas muy particulares", remarcó.
Actualmente la planta recibe pedidos de todas partes del mundo. "Estamos produciendo de 50 a 100 mil barbijos mensuales, y en Corea ya piden 20 millones de barbijos. Hará 15 o 20 días que trabajamos con máquinas que dan 5 mil unidades por día y estamos en un proceso de actualización. Lo importante es llegar a tener el producto de acuerdo a normas internacionales", concluyó.
En este marco indicó que su producción es de 50 mil a 100 mil unidades mensuales pero que ante esta demanda se llegó a incrementar de 200 mil a 300 mil.
En tanto, ya se registran aumentos de precios en alcohol en gel y barbijos.
El secretario general del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (Safyb), Marcelo Peretta, dijo a Cadena 3: "Empieza a haber una mayor demanda, estos pacientes están informados y se están proveyendo tanto de barbijos como alcohol en gel, nos preocupa que el precio comienza a disparase y siempre prima la especulación".
En cuanto a los barbijos, hay tres categorías, el más básico pasó de 8 y 12 pesos, y en los demás modelos los aumentos fueron de 15 a 20 pesos y de 70 a 90 pesos.
En el caso del alcohol en gel, el frasco de 250 ml fue de 120 a 150 pesos.
Sin embargo, si bien los barbijos reducen el riesgo de contagio de infecciones respiratorias como el coronavirus, los especialistas no recomiendan su uso a personas sanas en la vida cotidiana y sólo lo justifican en personas que tienen una infección respiratoria para no contagiar a otros, y en el personal sanitario o familiares que atienden a estos pacientes.
Esta es la recomendación que hacen la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro de Prevención y Control de Enfermedades de Europa y el de Estados Unidos.
La recomendación se basa en los estudios científicos que han evaluado la utilidad de las mascarillas, y que han demostrado su eficacia en hospitales y en personas que atienden a enfermos en entornos cerrados, pero no en otros lugares, advirtió el diario español La Vanguardia.
Un uso masivo de mascarillas por parte de la población, además, provocaría un déficit de mascarillas en los hospitales, precisamente donde es más alto el riesgo de contagio.
“En lugar de ayudar a contener el virus, facilitaría su propagación”, advirtió Benito Almirante, jefe del servicio de enfermedades infecciosas en el hospital Vall d’Hebron de Barcelona.