Ese ”músculo” se ha visto diezmado en los últimos años, principalmente por la imperante crisis económica que sufre el Estado cordobés, que está a pocos días de caer en default frente a los bonistas que detentan una deuda de 1600 millones de dólares. Esta situación, además de la pandemia, propició que Schiaretti haga un “approach” político a Fernández, como figura “moderada” del kirchnerismo.
Pero ese acercamiento no terminó de ser definitivo. Si bien en el Congreso, el bloque de Hacemos por Córdoba fue más benevolente con el FdT que de costumbre, el Gobernador cordobés fue fluctuando su acercamiento al Gobierno nacional, a sabiendas de que el votante del peronismo cordobés no es muy comprensivo con el kirchnerismo.
Incluso esa aproximación no parece ser del agrado del ‘Gringo’, sino más bien una idea sostenida por los nuevos dirigentes que vienen a suceder a Schiaretti, en lo que va a significar un recambio generacional dentro del partido. Para el proyecto reformista del Gobierno nacional, el acercamiento con Schiaretti es una cuestión de “vida o muerte”, porque de conseguirse el apoyo, el Frente de Todos tendría un pilar importante para alcanzar la tan ansiada reforma judicial, aunque terminaron el año alejados.
Y esa falta de acercamiento en el final del año, fue lo que le reprocharon algunos dirigentes al ausente Schiaretti, en el último acto del PJ en Córdoba. Principalmente el propio Caserío fue quien enfatizó la crítica sobre la estrategia de Schiaretti de no acercarse más a la Casa Rosada.
Además, el senador Caserio dijo que los diputados schiarettistas se han mostrado cerca en algunos proyectos, como el de movilidad jubilatoria, pero siempre buscando imponer condiciones o en busca de ayuda monetaria. Aunque Alberto Fernández no lanzó críticas, si lo hicieron los seguidores más duros del kirchnerismo en Córdoba.
Ante estas declaraciones, queda demostrado que el virtual acercamiento de Schiaretti a Casa Rosada es más por necesidad que por concordancia ideológica. Y ese amalgama económico que puede llegar a juntar al PJ cordobés con el kirchnerismo no parece tener la solidez necesaria.
Los kirchneristas de Córdoba le exigen al PJ cordobés una muestra de lealtad ideológica difícil de conseguir, por ello desde el FdT planean llevar adelante una lista propia que busque gobernar Córdoba en las futuras elecciones, en caso de que Hacemos por Córdoba no se suba al tren del kirchnerismo, algo que en términos electorales no le conviene actualmente.
El último acto del año del Frente de Todos en Córdoba demostró que el peronismo está lejos de conformarse en unidad en la provincia, y que una eventual unión depende exclusivamente de que tan ajustada sea la situación para Córdoba en el 2021. Aunque las posibilidades existen (algo que antes era imposible) por el momento, Schiaretti marca las diferencias y hace oídos sordos a los halagos y críticas de la boca kirchnerista, para no caer en la consideración de sus votantes más fieles.