El 3 de marzo empezó una etapa en la que los casos comenzaron a acelerarse. El primer epicentro de contagios a partir de esa fecha fue el Valle Medio, más precisamente Choele Choel, donde aparecieron 2 casos que rápidamente fueron trasladados a Roca por su gravedad. Uno de ellos, el enfermero Bernardo Muñiz de 40 años, falleció en Roca.
La seguidilla de contagios en Valle Medio se disparó hasta 15 enfermos, sin que, en algunos casos, se precisara el "paciente cero".
En Bariloche, el segundo núcleo de contagios, con medio centenar de enfermos pero acorde a lo que se esperaba según el Ministerio de Salud de Río Negro, el seguimiento de la cadena de contagios fue más clara y permitió aislar casi 500 personas.
Cipolletti fue al principio y actualmente otro foco de la enfermedad. Un sanatorio privado de esta ciudad también disparó casos en Allen, donde trabajan cuatro enfermeros contagiados.
En este marco, habló un médico infectólogo que comparó esta provincia con su vecina Neuquén y afirmó que "Río Negro está equivocado y tiene que hacer algún cambio porque puede llegar a haber una situación problemática".
Se llama Hugo Spinelli, es rionegrino de nacimiento, y doctor en salud colectiva y director del instituto homónimo, para alertar sobre la política sanitaria de la provincia frente a la pandemia del coronavirus.
El médico sostuvo que debe "reactualizar cómo está trabajando" y cuestionó que "no hay epidemiólogos asesorando en la estructura de la dirección ni cerca de la gobernadora" Arabela Carreras.
Según publicó el diario 'Río Negro', Spinelli distinguió 3 tipos de miradas que pueden aplicarse durante una pandemia, a las que definió como "todas necesarias, pero complementarias".
"La mirada clínica es la que se enfoca en pacientes enfermos y no tiene ninguna respuesta de acción activa. La infectológica es la que genera la cuarentena, que es la mejor respuesta para una enfermedad epidémica. La epidemiológica mira las poblaciones y su relación con lo social y plantea la cuarentena como un momento, pero luego exige otra acción", explicó.
Según el especialista "Neuquén está trabajando esas miradas de manera articulada, pero no así Río Negro". Aseguró que en esa provincia "prima una mirada clínica".
"Las tres dimensiones son necesarias, pero son complementarias. Cualquiera de ellas aisladas provoca sesgos y es lo que noto en Río Negro. No hay acción epidemiológica. Hay resistencia a adoptar la nueva definición de caso sospechoso, que lo que implica es aumentar los testeos de los contactos. Lo que está haciendo es ir detrás de la epidemia y corre el riesgo de que la curva se dispare", advirtió.
Spinelli evaluó que el porcentaje de positividad de los test que analiza la provincia es alto -de un 27% frente al 16% que maneja Neuquén- y que "de seguir así, se va a poner en riesgo la capacidad de internación del sistema".
"Me preocupa como rionegrino y como sanitarista. Lo que trato de decir es que Río Negro está equivocado y tiene que hacer algún cambio porque puede llegar a haber una situación problemática", afirmó.
En la provincia que administra Carreras ya hay más de 130 casos confirmados de COVID-19, mientras que en Neuquén ayer todavía no se había llegado a los 100. La principal diferencia entre ambas, además, es cómo evolucionó su curva de casos: del 31 de marzo al 18 de abril, la primera aumentó 13 veces el número mientras que la segunda lo hizo sólo en 4,9.
Para el médico, debe fortalecerse la mirada sobre los casos sospechosos y "estudiarlos con el mismo rigor de los casos confirmados para detectar a sus contactos". También implementar una política de vigilancia centinela dada la transmisión comunitaria del virus en varias localidades.
Spinelli evaluó que también influye en el abordaje de la pandemia que "Neuquén tiene un sistema de salud público mucho más fuerte que Río Negro, con una matriz más privada".
"Eso no es menor: lo que la pandemia está mostrando a nivel mundial es la importancia de los sistemas públicos", sostuvo.