En concreto, el Gobierno firmó convenios con 33 municipios y enviará $3300 millones al AMBA “con el compromiso de los intendentes que deben dar respuesta en materia de alimentación” a la población en situación de vulnerabilidad. La medida consiste en una transferencia de partidas de la Nación a esas localidades bonaerenses para que sean utilizadas para la entrega directa de alimentos a las familias o el fortalecimiento de comedores u otras instituciones que lleven adelante una prestación alimentaria con su comunidad.
Los municipios que firmaron el convenio de refuerzo alimentario son: Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Berisso, Cañuelas, Ensenada, Escobar, Esteban Echeverría, Ezeiza, Florencio Varela, Ituzaingó, General Las Heras, General Rodríguez, General San Martín, Hurlingham, José C. Paz, La Matanza, Luján, Malvinas Argentinas, Marcos Paz, Morón, Mercedes, Moreno, Navarro, Presidente Perón, Lomas de Zamora, Merlo, Pilar, Punta Indio, Quilmes, San Fernando, San Vicente y Tigre.
“Debemos seguir asistiendo a los que más necesitan. Aquellos que no lo necesitan, que dejen su lugar para quienes sí. Para nosotros, la paz social es importante y garantizar la comida de los argentinos es imprescindible”, expresó Alberto Fernández tras el anuncio.
Por otro lado, se refirió a la polémica de los planes sociales y afirmó: “Los beneficiarios tienen que tener la tranquilidad de que aquel que lo necesite, lo va a seguir teniendo. No hay ningún propósito de quitarlo”.
En esa línea, Alberto Fernández explicó que para mantenerlo es fundamenta l “validar su condición de personas que reciben el Potenciar Trabajo a través del nuevo sistema”, porque quienes no lo hagan, dejarán de cobrarlo.