Según ese medio, durante la reunión se barajaron varios cargos, para los que Caserio pidió tiempo de análisis. La semana pasada -agrega- el dirigente cordobés aceptó "el segundo sillón del Banco Nación", designación que se oficializaría esta semana.
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Carlos Caserio se quedó sin nada en las últimas elecciones. Ahora Alberto Fernández lo trae a Nación.
Interrogante
Esta versión abre un interrogante sobre cómo quedaría conformado el directorio del Nación con el eventual desembarco de Caserio.
De acuerdo a la carta orgánica de la institución que publica el sitio del Ejecutivo (argentina.gob.ar), el gobierno del banco se compone de un presidente, un vicepresidente y 10 directores, además de un síndico.
Pero en su página web, el principal banco estatal señala que tiene un presidente ( Eduardo Hecker), 2 vicepresidentes (Matías Tombolini y Federico Maximiliano Sánchez), 7 directores, una gerenta general y un síndico.
En ese escenario, parece más lógico que Caserio se ubique como una de las direcciones vacantes, más que como un vice, para lo que habría -en ese caso- que desplazar a uno de los ya existentes, algo que -sin embargo- no se descarta.
Armado en Córdoba y FMI
Tal como se recordó más arriba, Caserio fue el primer dirigente cordobés de peso en sumarse al Frente de Todos, lo que implicó la ruptura con Schiaretti, quien se había declarado prescindente en aquella batalla electoral, a pesar de haber coqueteado con el éfimero espacio peronista Alternativa Federal.
Desde entonces, al dirigente cordobés se lo considera el referente del albertismo en la provincia.
De acuerdo a La Voz, "el arribo de Caserio al Banco Nación tiene un objetivo político". "Desde el cargo en el mayor banco estatal del país podrá recorrer la provincia y el país, siendo uno de los armadores del albertismo", agrega.
Esto se inscribe en un marco en el que parece cada vez más lejana la posibilidad de la unificación del peronismo cordobés. El próximo 27/03 hay elecciones en el PJ local, cuyo titular era Caserio hasta su renuncia y que el gobernador Schiaretti buscará presidir. El sector referenciado en el Frente de Todos también aspira al control partidario. Por ahora, las facciones conviven tensamente en el bloque Hacemos por Córdoba, el espacio schiarettista.
El rescate de Caserio, por otro lado, también tendría un objetivo estratégico en relación al tratamiento del acuerdo con el FMI en el Congreso. "Por haber sido el jefe de campaña de José Manuel de la Sota en sus intentos presidenciales y por los seis años en la Cámara Alta, más un mandato como diputado, el exsenador tiene buenos contactos con gobernadores y dirigentes del PJ de todo el país", sostiene ese medio.